Todo empezó en horas de la tarde, cuando el vuelo 285 de Latam que
había despegado de Puerto Montt a las 16 horas de ayer, debió ser redirigido
hacia Río Gallegos, donde aterrizó a las 20.17 horas.
Según se informó desde la terminal aérea magallánica, la decisión fue
tomada en vista de las condiciones de neblina que imperaban en la tarde de ayer
sobre la terminal de Punta Arenas, las cuales obligaron a cancelar el
aterrizaje de la aeronave, el cual estaba previsto para las 18.40 horas.
Tras repostar combustible en la terminal transandina, el avión despegó
a las 21 horas rumbo nuevamente a Puerto Montt.
Todo empeora
También fueron cancelados dos vuelos de DAP. Uno de ellos, el número
14, que debía despegar desde Punta Arenas hacia Porvenir a las 16.30 horas y el
otro, el vuelo 15, debía hacer lo propio desde la capital de Tierra del Fuego,
a las 17 horas. Sin embargo, la información de la página web del Aeropuerto
Presidente Carlos Ibáñez del Campo informó poco después que ambos despegues
fueron cancelados.
Conforme las horas pasaban, la situación fue evolucionando, una vez
más, negativamente para los pasajeros.
El vuelo 284 de Latam que debía despegar a las 19.35 rumbo a Santiago,
permaneció por algunas horas retrasado, hasta que finalmente fue reprogramado,
junto con el Latam 90 de las 23.15 horas, con igual destino. La misma suerte
sufrió el vuelo 91 de esta aerolínea y que debía despegar del aeropuerto Arturo
Merino Benítez, a las 22.35 horas de ayer.
Predicciones
Rodrigo Velasco, meteorólogo y jefe de turno de la Dirección de
Aeronáutica, explicó: “Existe una visibilidad del orden de 400 a 500 metros e,
incluso ha llegado a 300. Además, existe una base baja de nubosidad de 60
metros sobre la pista, lo que explica las actuales restricciones”. Todo ello se
mantendría hasta las seis de la mañana de hoy para empezar desde esa hora y y
hacia el mediodía en que habría una visibilidad limitada y se evalúe la situación.