Sorpresa,
impacto y gran decepción causó ayer, entre comerciantes y dueños de
restaurantes, las nuevas restricciones dadas a conocer por el Ministerio
de Salud, a las comunas en fase 2, ante el nuevo avance de la pandemia
de coronavirus.
El
vicepresidente de la Cámara de Comercio Detallista de Punta Arenas,
Juan Pablo Martínez, declaró ayer: “Ésta es una medida trágica,
asfixiante, centralista y que no guarda relación con la situación que
estamos viviendo aquí en Magallanes”.
Agregó
que a nivel regional, se estaba controlando la situación sanitaria y,
en contraste, estas medidas no ayudan en nada. “Si me preguntas, la
prohibición de eventos ya estaba dada, se prohíbe el funcionamiento de
los gimnasios cuando estaban con un aforo de 10 personas y se prohíbe el
funcionamiento de casinos, cuando el casino aquí cumplía con todas las
normas. Flaco favor a la economía regional. Tú comprenderás que la gente
trabaja hasta las seis, siete de la tarde y con el toque de queda a las
8, la gente va a tener muy poco tiempo para comprar y con ello van a
disminuir mucho las ventas”.
Mario
Navarro; dueño del restaurante La Luna, declaró: “Golpeado por las
últimas noticias. Las cifras de la ciudad nos estaban acompañando. La
ocupación de camas clínicas es lo que estábamos topando para cambiar de
fase, pero como siempre las medidas centralistas, lo que pasa en
Santiago, repercute en todo Chile. No queda otra que acatar no más”.
“Entre
el clima que estaba bien pero estas medidas centralistas vamos para
atrás, cuando la gente estaba viniendo incluso hasta las 10 de la noche
que teníamos gente en la calle”.
-¿Cómo repercute esto?
“Pésimo,
íbamos avanzando algo, algo nos estábamos recuperando, pues somos los
grupos más golpeados por la pandemia, pues sabemos que el turismo mueve
mucho en la región, en una temporada que ha sido perdida para la región”.