Nuevo intento de Boccazzi por concretar promesa de campaña

Un
entusiasmado Emilio Boccazzi escribía a los concejales el lunes: “Los
invito a participar en una reunión con el señor intendente regional, don
Jorge Flies, para el miércoles 9 de septiembre de 2015, a las 18.30
horas, con el objeto de tratar el tema referido al edificio
consistorial.”, pero ayer, dos horas antes de la reunión, una misiva
firmada por Boccazzi anunciaba que en atención a que la máxima autoridad
debía viajar, la reunión fue postergada. Agregaba: “Estamos a la espera
de la excusa por escrito que nos remitirá la Intendencia,
informándonos una nueva fecha. Es cuanto puedo informar”. Flies debía
viajar a Santiago regresando hoy en horas de la noche.

El
aplazamiento de Flies es el segundo en menos de 48 horas que ha
experimentado el tratamiento del proyecto del edificio consistorial, ya
que el lunes miembros del Consejo Regional, rechazaron la moción de
discusión del tema, porque uno de sus integrantes, José Soto, no podía
estar presente. La decisión no gustó a todos en el CORE, pero en
definitiva, una vez más el anhelo de Boccazzi se vio postergado.

Desde
inicios de 2013, el edil ha tenido poca adherencia al proyecto por
parte del Gobierno Regional, que busca mejorar la condición de los
funcionarios y de otorgar un mejor servicio a los contribuyentes de la
ciudad, incluso la falta de quórum que impidió sancionar el diseño de la
construcción del edificio fue reprochada al intendente subrogante de la
época Miguel Schweitzer, “hubiese preferido haber podido exponer y
aclarado algunas dudas, pero lo vamos a hacer la otra semana en una
sesión de comisión. Es un proyecto de tanta importancia que una semana
tampoco es algo radical”, precisaba optimista. De eso, dos años y seis
meses.

La
lista de vallas que ha debido saltar Boccazzi se suman la mediación del
ministro de Hacienda, la negativa de Flies de traspasar las platas
públicas del CORE del Gobierno del intendente anterior, Claudio
Radonich, debido a la hipoteca que recaía sobre el inmueble de Comtesa,
S.A, que el edil estaba empeñado en adquirir.

Fue
en marzo de 2014, cuando el CORE anterior le dio el visto bueno a la
idea y para ello aprobó más de $ 2.200 millones, para un total de 8.425
metros cuadrados, sin embargo, esas platas nunca estarían en las manos
de Boccazzi.

Los
múltiples traspiés fueron acompañados por acusaciones de indolencia de
la administración de Flies, y declaraciones que denotaban desconfianza
respecto de la transferencia de los millonarios montos. En fin, a ello
se sumó que finalmente se desistiera de la com
pra
del edificio ubicado en Costanera, hoy en remate, y que se replanteará
el proyecto para volver a fojas cero, después de 15 meses de
innumerables vueltas. “Nunca tuvimos el mandato firmado por la primera
autoridad regional, pese a que estaba aprobado en el CORE y en el
Ministerio de Desarrollo Social del Gobierno anterior, en febrero de
2014”, se lamentaba Boccazzi.

Hace
un mes el mismo intendente Flies propuso que el ex hospital regional
acoja al área social del municipio y a sus 350 funcionarios, barajándose
que otros servicios puedan instalarse allí. El proyecto estaría en
manos del GORE y no del municipio y una vez terminado se entregaría al
gobierno comunal. Habrá que ver si concluye la seguidilla de percances o
si de una vez por todas, se acercan posturas y se llega a una decisión
definitiva.

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