A esta empresa
logística, se suma el apoyo a la invaluable labor que concentra el Instituto
Antártico Chileno y la investigación científica que coordina a nivel nacional e
internacional. En ese sentido, las unidades navales se han convertido en una
plataforma esencial para el desarrollo científico. También, y en un rol más
institucional, la participación de la Armada en operaciones de salvamento y
rescate en la Antártica, ha incrementado el prestigio del país a nivel mundial,
como un actor relevante para la seguridad marítima en el continente polar.
Por todas estas
razones, la Armada de Chile lidera el proyecto denominado Antártica 1, que
reemplazará al Rompehielos “Almirante Viel”. Esta gran desafío, a cargo de la
Dirección de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada, en conjunto
con el Departamento de Proyectos de Construcción Naval de ASMAR, recogió los
requerimientos de las diferentes instancias comprometidas con el esfuerzo
antártico nacional, específicamente del Instituto Antártico Chileno, el
Ejército de Chile y la Fuerza Aérea de Chile, y especialmente, de la Armada.
Se espera que el nuevo
buque polar se encuentre operativo para la temporada del 2022-2023,
considerando cubrir las necesidades del Estado Chileno en materia antártica
para los próximos 30 años