Nuevos concejales están molestos por la grave crisis económica de la municipalidad

Ni un petardo para la tradicional fiesta de fin de año es posible comprar hoy con los fondos municipales disponibles.
La grave situación tiene a los nuevos concejales sorprendidos, molestos y llenos de interrogantes por las decisiones que se deben tomar. Sin embargo, su reacciones sobre lo que se debe hacer fueron ayer muy diferentes entre sí.
Punta Arenas lo merece
Al respecto, el concejal Germán Flores manifestó que “efectivamente, en una reunión previa que tuvimos con el alcalde, nos manifestó esta situación. Lo que puedo decir es que la ciudadanía de Punta Arenas se merece una fiesta de fin de año, como la ha tenido tradicionalmente. Y yo creo que lo que se necesitaes recurrir a la gestión municipal para obtener los recursos que entiendo no superan los $ 8 millones, por ejemplo, a través de donaciones o el aporte de algún otro organismo estatal, porque es algo que mucha gente en Punta Arenas espera poder disfrutar. Ahora bien, si no hay forma de conseguir esos dineros, entonces bueno, habrá que resignarse no más, pero las gestiones hay que hacerlas”.
Sorpresa total
Quien no salía de su asombro era la concejala María Teresa Castañón. “Es que no lo puedo creer. Hasta dónde llega la pésima gestión y la falta de respeto a la ciudadanía. Está difícil dar una solución a este tema por los distintos elementos involucrados, pero voy a esperar la reunión del Concejo Municipal de la próxima semana para, con las cifras en la mano, tener todos los antecedentes y evaluar lo que se puede hacer. Pero lo cierto es que uno se va de sorpresa en sorpresa, sobre todo cuando ves que no había plata para esto, pero sí para amarrar a 69 funcionarios”.
Austeridad
Para el concejal Arturo Díaz, en tanto, la consigna es una sola: austeridad. “Esto es un síntoma de lo que es la grave crisis en que se encuentra el Municipio de Punta Arenas, con una deuda que supera los mil millones de pesos. Y ni siquiera esa es la información oficial, pues el informe que se le entregó a la actual administración carece de validez legal, pues no tiene las firmas de algunos de los responsables. Así que la deuda puede ser mucho mayor y deberemos esperar hasta conocer la auditoría que pidió el actual alcalde para, recién entonces, conocer la verdadera situación”. Díaz sostuvo que “sería impresentable que el día de Año Nuevo estuviéramos celebrando la fiesta de fin de año con fuegos artificiales y cientos de funcionarios de salud municipal con deudas previsionales impagas. Debemos dar señales de austeridad, incluso, renunciando a ciertos privilegios que tenemos como concejales, como los estacionamientos gratis en la ciudad o suspender todos los viajes de los concejales al extranjero”.

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