En la tarde de ayer, el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, se reunió con la máxima autoridad regional y con la seremi de Desarrollo Social y Familia para ver el futuro del todavía Hogar Juan Pablo II.
En la instancia la intendenta, Jenniffer Rojas, manifestó su apoyo al obispo en las futuras tareas. “Quiero agradecer al obispo y también a FIDE XII por hacerse cargo de una temática tan importante para nosotros que es el cuidado de los adultos mayores y la importancia de siempre darles una mano. Damos todo nuestro apoyo para que este proyecto pueda salir lo antes posible”, aseguró la intendenta.
Por su parte la seremi de Desarrollo Social y Familia, Liz Casanueva, agregó que “es algo que nos tiene bien optimistas, y no nos cabe la menor duda del compromiso del Obispado y de FIDE XII ya que han realizado una impecable labor con las personas en situación de calle. El llamado del Obispo fue para manifestar su voluntad de tomar el trabajo del Eleam, y de tener este primer contacto para futuras coordinaciones”.
Mientras que la autoridad eclesiástica afirmó que el recinto tendrá un nuevo nombre: “La casa del samaritano de Magallanes”.
“Este cambio se va a realizar por varios motivos. El primero es que los magallánicos no hablan de su hogar, si no que de su casa. Te invito a mi casa, ven a mi casa y cosas así. También porque el buen samaritano es el que está al lado del camino y dispuesto a ayudar. Y nosotros tenemos que serlo para los adultos mayores. Por último, le pusimos Magallanes porque queremos crear una identificación con la región”, explicó el obispo.
Por ahora, la iglesia seguirá esperando el comodato para poder traspasar el recinto a su propiedad y así empezar a buscar funcionarios que puedan trabajar en el recinto.