En vista de la
emergencia, la dirección del recinto recurrió a la compra de calentadores para
mantener con la temperatura necesaria a los pacientes de las áreas de
Pediatría, Hospitalización y UCI. En total 80 fueron los dispositivos
adquiridos.
“La compra de los calefactores eléctricos se
realizó el día de la emergencia, ya que era absolutamente necesario mantener la
temperatura adecuada en los sectores de hospitalización, tanto para pacientes
como funcionarios, y es la alternativa de respaldo en caso de fallas en el
sistema de calefacción instalado”, indicaron desde la dirección del recinto
hospitalario.
Debido a que la
emergencia pudo ser subsanada en unas horas, no se ocupó la totalidad de los
equipos, por lo que no toda la compra quedará en manos del hospital. “Los
equipos no utilizados serán devueltos al proveedor donde fueron adquiridos,
quedando el resto como respaldo al sistema instalado”, afirmaron.
Durante la
jornada de ayer, la calefacción funcionó de forma normal, y el director del recinto,
Mario Mayanz, realizó un reconocimiento a los funcionarios que trabajaron en la
emergencia (en la foto) por haber logrado subsanar la emergencia en corto
tiempo.