Durante las últimas décadas, Punta Arenas, ha registrado un gran crecimiento poblacional, y esto viene de la mano con la construcción de nuevas poblaciones vecinales, en cercanías de las ya existentes.
Uno de los principales crecimientos se ha registrado hacia el sector sur, que, en un par de años, pasó a albergar a muchas familias, considerando la gran cantidad de edificios departamentales que se entregaron.
La visión de los vecinos del sector sur, principalmente del Barrio 18 de Septiembre, se ve reflejada hoy, en que dicho sector cuenta con los principales servicios, ya sea de atención médica, como también de emergencias.
Fue así como un grupo de habitantes del popular barrio de la capital regional, comenzó a trabajar, para construir un cuartel de Bomberos, ante la necesidad de que se puedan atender las posibles emergencias que se reporten en el sector, y no esperar la llegada de las unidades que en ese entonces estaban apostadas en el sector céntrico.
De una manera muy esforzada, y con mucho trabajo, lograron convertir su sueño en una realidad, formándose la Octava Compañía de Bomberos, que hace unos días, celebró 46 años desde que fue fundada.
Actualmente, en sus filas, aún quedan dos voluntarios de los fundadores: Juan Barrientos Mora y Francisco López Chodil, quienes fueron de los que dieron vida y permanecen siendo actualmente bomberos honorarios del Cuerpo de Bomberos.
El día del aniversario, el directorio de la Bomba 18 de Septiembre procedió al descubrimiento de dos cuadros, donde se plasma la importancia de estos dos voluntarios en la unidad bomberil, que actualmente tiene dos carros para combate de incendio.
En conversación con Pingüino Multimedia, Barrientos Mora recordó cómo fueron los inicios de la Bomba 18 de Septiembre.
“Son básicamente dos bomberos que quedamos desde el inicio de la compañía, Francisco López y yo, los únicos que quedamos vivos, ese tiempo éramos cerca de 30 a 40, algunos fallecieron y otros por razones de trabajo otros se fueron, no están en la ciudad, y otros que notaron que no era lo suyo, pero siempre aportaron. Hemos trabajado bastante, es una compañía de esfuerzo, de trabajo, de hecho, uno de nuestros lemas en su tiempo fue esfuerzo y unión, porque se unió la ciudadanía, en este caso el Barrio 18, con las juntas de vecinos, comandados por el padre Alejandro Goic, a través de la Iglesia Fátima, se unieron todos después de varias viviendas que se quemaron en el barrio, lograron formar el comité, que fue el año 1969, pro construcción Cuartel Octava. Fue muy difícil, a punta de clavo y martillo. Nosotros como Bomberos en si empezamos a practicar con otras compañías, en marzo del año 1975, el 21 de agosto del mismo año, en una asamblea general se incorpora como Octava Compañía de Bomberos”, recordó el fundador.
Agregó que “en esos tiempos era un galpón, era un aserradero que había ahí, fue donado, todos los terrenos, fueron entregados a la Iglesia, para que se construya el cuartel. Yo llegué por mi madre, era de un centro de madres, ellos juntaban dinero para poder formar la Compañía, se hacían eventos, y todo era a beneficio de los bomberos, que lo hacía la Iglesia, con las juntas de vecinos, juntaban dinero para levantar el cuartel. Costó cerca de cinco años, puro concreto, a punta de ayuda. Yo solo iba con mi madre, entre eso se ayudaba en cualquier cosa, yo jamás mi idea fue ser bombero, no tenía ninguna intención. Como no teníamos participación no sabíamos qué pasaba entre los vecinos y la Iglesia, hasta que un día, a fines de 1974, inicios de 1975 mi madre y mi padre me llaman y me dicen que tenemos que ir a la Octava, porque me iban a inscribir, y yo como conocía nada, no quería, pero me dijeron que ya me habían inscrito. De todas las juntas de vecinos aportaron con personas, adultas y jóvenes, se formó el grupito y se armó, con ayuda de otras Compañías que se incorporaron con oficiales y nos empezamos a preparar, sin nada, con uniformes prestados que nos pasaban las otras compañías”.
Actualmente la Octava Compañía mantiene cerca de 40 voluntarios, quienes participan de las actividades y acuden a las emergencias que demanda su sector, manteniendo ocho mujeres en las filas, entre ellas una bombera honoraria, que completó más de 20 años de servicio.