En algunas protestas que han terminado en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas, las fuerzas de orden público han recurrido al uso de gas lacrimógeno para tratar de reprimir a los manifestantes.
El efecto de estos gases pueden producir algunas complicaciones para las personas que no tomen las medidas necesarias para su bienestar.
José Ignacio Íñiguez, médico cirujano y jefe de la Unidad de Emergencia del Hospital Clínico de Magallanes (HCM), explicó que el único gas autorizado por las convenciones internacionales para su uso en manifestaciones y control de disturbios, es el gas CS (nombre común para clorobenzilideno malononitrilo, un gas lacrimógeno. Es generalmente aceptado como no letal).
Según Íñiguez el efecto que produce este gas sobre las personas es la conjuntiva ocular, mucosa respiratoria y sobre la piel: sobre los ojos produce lagrimeo, ardor; sobre la piel produce picor, eritema; y sobre la vía respiratoria produce, tos, sensación de ahogo y dolor al pecho.
“Cuando se usa en lugares abiertos los efectos duran poco, en 10 minutos aproximadamente los efectos cesan de forma espontánea una vez de que haya salido del efecto del gas lacrimógeno. La expansión de los gases lacrimógenos es alrededor de 300 metros. Tiene un rango de acción bastante amplio, después 10 minutos que deja de exponerse pasan los efectos del gas lacrimógeno.”, explicó Íñiguez.
El facultativo añadió que el gas está diseñado para ser de baja toxicidad y no letal, pero si se ocupa en lugares cerrados o en altas concentraciones pueden producir efectos a largo plazo como vómitos, diarreas, quemaduras en la piel y quemaduras oculares que podrían llegar a ser graves.
“La gente que no debe exponerse idealmente al gas lacrimógeno son los grupos vulnerables, niños, ancianos, portadores de enfermedades o tratamientos crónicos, sobre todo si son enfermedades respiratorias crónicas (asma bronquial) los pacientes inmunodeprimidos, ya sea por enfermedades inmunosupresora o por fármacos (corticoide, antineoplacito) esos pacientes no deben exponerse”, afirma Íñiguez.
En caso de estar expuestos a este tipo de gases, el médico cirujano añade que basta con sacarse la ropa y pegarse una ducha.
¿Qué pasa con los ojos?
La tecnóloga médica de oftalmología Pamela Rissi, explica que el principal daño ocular que podría existir es la irritación inmediata “que produce un parecido y exacerbado cuando entra champú en el ojo.
En la primera capa del ojo está todo el sistema nervioso y aumenta a cualquier estímulo que pueda entrar en el ojo”.
La profesional sostiene que en caso de que se produzcan estas irritaciones, solo se pueden combatir solo con agua (no refregar) lubricante ocular o lágrima artificial.