El consejero fueguino, Andrés López, sostuvo que el inminente cierre de la empresa Nova Austral asestaría el golpe definitivo a Porvenir y a toda la provincia de Tierra del Fuego, y que una probable reactivación económica de ese territorio no ocurriría antes de 10 años.
“Aquí, lamentablemente, hay que recordar el viejo adagio de que el último apaga la luz, porque de darse lo que se prevé tras la reunión de acreedores de este miércoles, será imposible sacar del letargo a una ciudad y a una provincia a las cuales históricamente les ha costado mucho salir a flote”, enfatizó.
El Presidente Boric
Para el core, se pueden decir muchas cosas en torno al caso de esta salmonera, pero -a su juicio- exista una realidad indesmentible: “Uno de los grandes culpables va a ser el Presidente Gabriel Boric, quien ni siquiera ha sido capaz de viajar a conocer en terreno la situación de los vecinos. Ha recorrido la región, ha venido a Punta Arenas los fines de semana, pero se ha olvidado de los porvenireños. Esa es una falta de respeto brutal para toda la provincia de Tierra del Fuego”.
López plantea que hoy más que supuestos, hay que hablar de una realidad, dado que “aunque espera que tras la reunión, el miércoles sea más de dulce que de agraz, todo apunta a la liquidación de la empresa y a la instalación de un problema de proporciones que será mayor a lo que se vivió con el cierre de Mina Invierno”.
En los zapatos de nadie.
Respecto de la reacción que se puede esperar por parte de los trabajadores ante el eventual cierre de la salmonera, el consejero no duda en señalar que “sólo decir que no me gustaría estar en los zapatos de nadie, porque va a ser una situación delicada para las familias que se quedarán sin su fuente laboral y para las autoridades del Gobierno”.
Plan de contingencia
Asimismo, se refirió a la existencia de un “plan de contingencia” para enfrentar un escenario de cesantía: “Ni 50 ni mil proyectos podrían subsanar esto en el corto plazo. Aquí no va a existir plan que aguante para compensar empleos con sueldos de $800 mil o más. Estamos hablando de más de mil trabajadores. Y, además, hay que poner sobre la mesa el antecedente que indica que la empresa necesita 7 mil millones de pesos sólo para finiquitar a los trabajadores, vale decir, hablamos de montos equivalentes a la inversión de la población de Lomas de Baquedano 3 (de Porvenir)”.
Por otro lado, el consejero dijo manejar un antecedentes extraoficial, que indica que ya este mes habría problemas para pagar las remuneraciones, “lo que ya tornaría más complejo el futuro inmediato de los trabajadores”.
Justos por pecadores
Añadió que “claramente nadie puede justificar las situaciones generadas por la misma empresa, pero al final lo que queda es la pena y la impotencia de que los trabajadores terminen pagando los errores de otros, siendo justos por pecadores”.
Sobre las gestiones del gobernador Jorge Flies ante el Ministerio de Economía, el consejero lamentó que “tal como él mismo informó no hay respuesta al respecto y eso no hace más que acrecentar la preocupación de cara a la decisión que los bañistas adopten este miércoles”.
Apostando al milagro
López añadió que si bien por un lado están los “pecados” de la empresa, se debe tener en cuenta que por otro está el costo social que una decisión de liquidación tendrá para la comuna y la provincia, “por eso si bien como Gobierno Regional se ha hecho lo posible para evitar un desenlace lamentable, no menos cierto es que acá tiene una responsabilidad importante la Delegación Regional y el Gobierno central del Presidente Gabriel Boric. Por eso, sólo apostar a que ocurra un milagro y que al término del día podamos decir que se pudo salir de esta situación compleja”.
Sentir de la población
Sobre el sentimiento instalado en la población fueguina a pocas horas de conocer la decisión por parte de la junta de acreedores, indicó que “es de incertidumbre total” porque si bien buena parte de la comunidad está clara que el cierre es inminente, asegura que hay una parte importante a la cual le cuesta convencerse de que esto vaya a ocurrir.
El consejero, recordó que gran parte de las actividades productivas en la isla de Tierra del Fuego giran en torno a las actividades de la salmonera. Sólo basta llegar hasta la capital fueguina y observar que la planta de Nova Austral ocupa un espacio físico casi estratégico.
Se estima que son casi 3 mil las personas que giran en torno a sus actividades, con casi 1.000 empleos y cerca de 2 mil personas en calidad de colaboradores indirectos.
A la reunión de mañana se llega luego que en diciembre pasado la junta acreedora, tras varias postergaciones, se reunió para escuchar la propuesta definitiva de la empresa. Esta fue rechazada, sin embargo, como última instancia ante la inminente liquidación, la parte de mediación apeló para una última instancia de cierre del proceso que se lleva adelante en el Juzgado de Porvenir.
De esta manera, tras haberse dado luz verde a dicha posibilidad, se fijó para este miércoles la que por ley será la última reunión, donde o se aprueba la propuesta de reorganización o se opta por la liquidación, vale decir, el cierre y la venta de los activos para responder a los compromisos con los trabajadores y los bonistas.