Una
serie de acontecimientos en la Escuela 18 de Septiembre han tenido a
los padres del establecimiento preocupados ante los problemas que, según
ellos, está suscitando la falta de personal en el kínder.
El
último de ellos sucedió el lunes, cuando dos preescolares ingirieron
clonazepam, razón por la que fueron trasladadas al Hospital Clínico de
Magallanes, donde permanecieron cuatro horas en observación.
Desde
mayo se vienen sucediendo hechos como, por ejemplo, que hubo alumnos
que escaparon de la sala, incluso afuera del establecimiento, y los
afectados aseguran que las educadoras cuidan de no tomar a los niños de
alguna forma que pueda interpretarse erróneamente como un maltrato.
Aseguran
también que hay episodios de agresividad de algunos pequeños y que hay
niños que no quieren asistir al colegio porque no están en un ambiente
agradable y que los padres se declaran “desesperados” por la situación.
Los acontecimientos
La
madre de una de las pequeñas de seis años, Silvia Ojeda, explicó a
Diario El Pingüino que las niñas encontraron los comprimidos en el piso
de la sala de clases y los recogieron para ponerlos sobre la mesa.
Por
una suma de factores, los apoderados se unieron para exigir una
solución rápida, porque declaran que “está en peligro la integridad de
nuestros hijos”.
La
hija de Ojeda sufrió de fiebre muy alta, de 39 grados, y si bien no
quedó internada, confiesa que pasó “dos días muy tensos”, debido a que
también se vio afectado su ciclo de sueño, pero ya desde ayer afirmó que
“gracias a Dios ahora han andado bien”.
Indicó
que las menores “pensaron que (los medicamentos) eran dulces”, relató
la apoderada. Prosiguió comentando que, afortunadamente, “a una de ellas
no le gustó, así es que fue a entregárselo a la tía”, razón por la que
la educadora pudo actuar a tiempo y se pudo identificar la sustancia.
Una solución
Silvia
Ojeda detalló que “con todo lo que ha ocurrido, porque como acá hace
mucho tiempo que han pasado muchas cosas dentro de la sala, nosotros lo
que pedimos como papás es apoyo de la corporación municipal, ya que
ellos también sabían de cosas que estaban pasando anteriormente”.
La
madre afirmó que, según tiene entendido, el miércoles se solicitó ayuda
a la Cormupa para que se dividiera el curso y quedaran dos kínder,
“porque eran muchos niños para tres tías, o que envíen una persona de
apoyo que trabaje realmente con los niños que son más conflictivos,
porque está perjudicando a todos. Queremos pedir una solución ahora ya”.
Sentenció que “todas estas cosas se pueden evitar” y que “no nos sirve que pasen dos meses más”.
Ojeda
explicó que este año, en la Escuela 18 de Septiembre, conformaron un
kínder con 35 niños: “Tengo entendido que la directora había pedido una
técnico más a la Cormupa y no se la quisieron dar, porque supuestamente
no hay plata. Hace mucho tiempo ya habían pedido apoyo como colegio,
porque hay tres o cuatro niños que realmente necesitan más atención”.
La
apoderada aclara que han recibido el apoyo del establecimiento: “Lo que
nos dejó claro la directora es que ella hace la propuesta, pero la
corporación no ha atendido a la solicitud”.
Acciones de la Cormupa
La
jefa de Educación de la Corporación Municipal de Punta Arenas, Beatriz
Schmidt, aseguró que la cantidad de personal con que cuenta la Escuela
18 de Septiembre cumple con la ley.
“Nosotros
tenemos un límite por normativa ministerial de 45 niños en una sala,
siempre que el espacio sea suficiente. En el caso de este kínder, tiene
35 alumnos, y por ley le corresponde una educadora de párvulos y una
técnico en párvulos para apoyar a la educadora”.
La
funcionaria explicó que “el 23 de abril les enviamos una técnico de
educación especial para que apoye, porque en ese curso hay niños que
tienen dificultades de comportamiento. Por eso hemos dado atenciones
especiales”.
Schmidt
indicó que “estamos trabajando con el colegio desde que se comenzaron a
generar los problemas”, a través del desarrollo de distintas
instancias.
Ejemplificó
señalando que se han hecho talleres con los padres, reuniones con la
dupla del colegio, también con sus directivos y se les han dado orientaciones a seguir.
Durante
la tarde de ayer, la jefa de Educación informó que se sostuvo una
extensa reunión, de 14.30 a 17 horas, donde se planteó “toda la
problemática y todo lo que hay que hacer para lograr un cambio”.
Agregó
que “los papás deben entender que los niños deben aprender a convivir
entre todos, cada uno tiene que poner de su parte” y aseguró que
“nosotros no hemos recibido a ningún apoderado que haya venido a la
oficina de atención al menor, nunca han venido a conversar con nosotros,
se saltaron un paso, pero ir a los medios es no seguir los conductos
regulares”.
Schmidt
confirmó que “acciones en el colegio se están haciendo para poder
remediar la situación de conflicto de comportamiento, estamos entregando
todo el apoyo con nuestros especialistas de integración, que han hecho un gran trabajo. Esperamos que los papás apoyen estas gestiones”.
@María.P.Sandoval