Las
historias de emprendimiento y sacrificio son parte de la esencia de
Magallanes, así es el caso de la Panadería Peikochi, emprendimiento que
desde 2016 ha dado deleites por su calidad en pan y pastelería a sus
habituales clientes.
Fundada
por los socios Pablo Leiva y Osvaldo Telles, han tenido que sortear
diversos desafíos en sus años de existencia, creciendo de a poco,
primero produciendo en sus hogares y vendiendo en forma independiente,
hasta forjar una panadería establecida cumpliendo altos estándares de
calidad.
Dieron
sus primeros pasos más formales al pasar de sus cocinas hogareñas a
crear un quincho en la Población Alfredo Lorca, comenzando a producir
masivamente, entregando pan a la Clínica Magallanes y al casino de
Asmar, siendo sus primeros clientes fuertes.
Actualmente
se encuentran en Calle Chiloé 944, entre José Menéndez y Waldo Seguel,
desde diciembre de 2018 donde construyeron su sala de ventas y fábrica,
dando un importante paso en la generación de empleos y también
ampliación de productos.
De
esta forma y con mucho esfuerzo, fueron sumando clientes manteniendo un
producto de calidad ampliamente reconocido, incursionando en los
kioscos saludables de distintos establecimientos educacionales como el
Colegio Británico, Charles Darwin y Punta Arenas.
Pablo
Leiva señala que “aca en la panadería nos ha afectado desde que se
inició la crisis social principalmente, habiendo una baja en lo que
refiere a venta a público, de lo cual nos hemos tenido que reinventar en
los productos y en desarrollar nuevos sistemas de despacho, incluyendo
acomodar horarios que sean más accesibles para el cliente atendiendo
desde las 7 de la mañana hasta las 21 horas de corrido”.
La
adaptación al mercado y los requerimientos de los clientes ha sido una
constante, incursionando en colaciones para llevar y nuevos productos,
esto considerando que en los actuales acontecimientos se han requerido
nuevas medidas.
Respecto
de la actual situación de pandemia Pablo Leiva manifiesta que “desde
que se supo todo esto tuvimos que acortar horario, adaptándonos a la
medidas establecidas, así como también modificar parte de nuestro
productos dado que ha bajado la concurrencia de público, hemos generado
esfuerzo en aquellos que tienen mayor demanda, generando nuevos
productos como tartas y tortas en formatos más grandes pensando en los clientes”.
De
esta manera han implementado un sistema de delivery para satisfacer a
aquellos clientes que no pueden salir o tienen dificultades, generando
los permisos con la autoridad competente en tanto a salvoconductos.
Este
proceso de delivery se ha generado a través de redes sociales
@panaderiaypasteleriapeikochi y contacto telefónico al 978540149,
iniciando una campaña especial pensando en el Día de la Madre,
recibiendo las reservas para el despacho correspondiente en ese día tan
especial.
En
relación a los funcionarios de la panadería Leiva afirma que “hemos
tenido que adaptar horarios y generar métodos de trabajo, buscando no
despedir a nadie y mantener la fuente de ingreso de las familias de
nuestros funcionarios, lo cual es fundamental, conllevando la reducción
de un par de horas de la jornada ante un panorama que no se ve bien”.
Las
medidas de autocuidado no han estado ajenas a sus labores, realizando
periódicas sanitizaciones en las instalaciones tres veces al día,
utilizando equipo de protección personal para la producción, al igual
que la sala de venta y la restricción de personas en la sala de ventas.
De
una u otra forma el desafío de Panadería Peikochi es el reflejo de
distintos emprendedores en diferentes lugares de Magallanes y nuestro
país, en donde las medidas de las autoridades no necesariamente han
llegado. “Nosotros no hemos recibido una información oficial y nos hemos
enterado gracias a nuestra contadora y evidentemente a los medios de
comunicación”, afirma Leiva.
Pablo Leiva y Osvaldo Telles han tenido que
sortear un complejo escenario, reinventándose en productos y formas de
hacer llegar sus productos.