Hace
siete años que se produjo la inundación en el Río de Las Minas. Un
momento histórico para Punta Arenas, y que marcó un antes y un después
en la forma en que la ciudad convivía con el río que la atraviesa.
El
estudio realizado con posterioridad al desborde ocurrido en marzo de
2012, propuso la construcción de tres barreras de control sedimentario
del puente Frei y la consolidación de las riberas con cerca de 900
metros lineales de muros de hormigón, de entre 4 y 7 metros.
Adicionalmente, señaló la necesidad de la confección de radieres en todo
el tramo, y el reemplazo de los puentes Bories, Chiloé, Lautaro Navarro
y O’Higgins, a fin de mejorar la capacidad hidráulica de las
estructuras y dar seguridad a la población.
Las
obras se están realizando desde ese entonces y han evitado que, hasta
ahora, no vuelvan a suceder inundaciones. Y que, de acuerdo con el
director nacional de Obras Hidráulicas, Claudio Darrigrandi, no volverán
a ocurrir nunca más, debido justamente a estos trabajos, que debieran
estar finalizados en 2023.
Darrigrandi,
de hecho, visitó ayer la zona de trabajo ubicada a la altura de Avenida
Frei Montalva, en donde se están instalando muros de 4 a 7 metros, los
cuales tienen como misión encauzar el río en caso de crecidas, y evitar
que este se desborde en el futuro.
En
la instancia, manifestó que “sentimos que esto es una solución
prácticamente definitiva para la región. Actualmente, estamos en la
etapa de los muros de 4 a 7 metros. El año 2023 terminamos con los
estudios sedimentológicos, que van a permitir terminar este proyecto. Lo
importante es que la población ya debe sentirse segura, porque este es
un avance importante. Sabemos que hubo eventos de precipitaciones y todo
tuvo un comportamiento estupendo”.
Además,
detalló que estas obras tienen que ver principalmente “con el arrastre;
el caudal y el agua hacen daño, pero cuando se mezclan, esto provoca
daños nocivos para la ciudad”.
Por
su parte, el seremi de Obras Públicas, Pablo Rendoll, se refirió a las
obras en el Puente Chiloé, las cuales tienen un avance de 40%.
“Lo
que estamos desarrollando es para proteger a la población de un
eventual evento climatológico, producto de una crecida o deshielo. Está
en una ejecución normal y esperamos tenerlo listo en la fecha
programada, que es octubre de este año”, señaló.
Además,
respecto de las últimas lluvias caídas, detalló que “nosotros
habitualmente tenemos programada la limpieza del cauce, sobre todo en la
parte baja. Y si bien la cantidad de agua fue significativa, cerca de
38 milímetros, las obras se han comportado de acuerdo con lo esperado”.
Camilo Encina E.