“Para mí tiene un sentido distinto poder servir en una Corte donde están mis orígenes”

Hoy,
la magistrada Caroline Turner jura como nueva ministra de la Corte de
Apelaciones de Punta Arenas. La ceremonia tendrá un significado especial
para ella: nacida y criada en la capital magallánica, regresa a la
región tras 22 años de ejercicio de la justicia en el norte del país.

La
ministra Turner cursó sus estudios en el Liceo María Auxiliadora y
estudió Derecho en la Universidad de Concepción. Ha hecho la mayoría de
su carrera judicial en la Cuarta Región, donde llegó el 2000 para
enfrentar como jueza el inicio de la Reforma Procesal Penal.

La
magistrada llegó a presidir la Corte de Apelaciones de La Serena, pero
un nuevo desafío se presentó en su trayectoria. El cese de funciones del
ministro Víctor Stenger abrió una plaza en el máximo tribunal
magallánico. Su nombre fue seleccionado en la terna y este miércoles
llegó a Magallanes para asumir el cargo.

¿Cómo se siente haber llegado a Magallanes después de tanto tiempo?

“Me
pone muy feliz llegar a esta tierra. Cuando llegaba ayer (miércoles)
del avión y veía sus paisajes confirmé que había tomado la decisión
acertada. Resulta un poco incomprensible para las personas que no son
nacidas en esta tierra; yo servía como ministra hace más de dos años en
la Corte de Apelaciones de La Serena y hay gente que piensa que es una
zona con mejor clima. Es una Corte más grande que esta, pero para mí
tenía un sentido distinto poder servir en una Corte donde están mis
orígenes,
donde mis abuelos llegaron cuando estaba iniciándose la región de
Magallanes, a principios del siglo pasado. No me arrepiento haberme ido
de La Serena porque me fui por otro desafío, que era la Reforma Procesal
Penal. Yo me fui porque La Serena fue una región piloto para el inicio
de la reforma y a mí me interesaba
participar en los inicios, en lo que era su implementación”.

¿Qué sello le gustaría instalar a su gestión?

“Me
interesa mucho la temática de género. Ese fue el sello de mi
presidencia en la Corte de Apelaciones de La Serena. Si se puede apoyar
en esa temática, yo feliz. También me interesa mucho el tema procesal
penal, que son materias que mejor domino”.

En esta juridisdicción las salas están compuestas por muchas ministras mujeres. ¿Eso tiene un significado especial?

“Tiene un significado especial, pero hay un tema donde no hay que perderse. Esta es una situación que es excepcional a
nivel nacional y no corresponde a la realidad a nivel país del Poder
Judicial. Dentro de eso, lo ideal es que propendamos a que haya mayor
equidad en la distribución de cargos entre hombres y mujeres. En La
Serena, por ejemplo, hay una Corte de siete ministros y éramos solo dos
mujeres. En La Serena fui la sexta mujer en ser ministra en una Corte
que es la segunda más antigua del país. Esta realidad que se ve en
Magallanes es circunstancial y excepcional”.

¿Se ha interiorizado de los desafíos con que se enfrentará la jurisdicción?

“La
verdad es que hay que ir viendo cómo se avanza en el retorno a la
presencialidad de acuerdo a las últimas instrucciones que ha dado la
Corte Suprema, que de todas maneras van a ser de forma gradual, pero se
va a ir avanzando hacia ese sentido, porque la verdad es que hay
determinadas materias donde es bastante importante que el trabajo sea
presencial y se pierde mucho con el trabajo telemático”.

¿Qué labor se puede ejercer desde la Corte de Apelaciones para garantizar un mayor acceso a la justicia en sectores apartados?

“Hay
un proyecto que se ha establecido en varias zonas aisladas del país,
que es el Proyecto Conecta. Se pueden instalar tótems de atención de
público en convenio con municipalidades o comisarías para acercar el
Poder Judicial a las personas. Son unas plataformas que permiten más
conexión. Tengo entendido que acá no se ha implementado, pero me imagino
que estará en vías de implementación, porque es un aporte bastante
grande a propender el acceso a la justicia a comunidades más aisladas”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS