El estado que presentan hoy los paraderos de locomoción colectiva de Punta Arenas es deplorable.
La millonaria inversión que en su momento se realizó con la finalidad de que los usuarios tengan un lugar digno para esperar un colectivo o bus de Movigas, por un monto de 700 millones de pesos, en 23 paraderos, terminó muy mal.
Una vez más la gente en situación de calle y personas ebrias practicamente se apoderaron de estos paraderos. En algunos, como el que mostramos en esta nota, ubicado en calle Ignacio Carrera Pinto, entre Magallanes y Lautaro Navarro, se pueden apreciar colchones, frazadas, ropa, latas de cerveza y botellas de licor.
Estos recintos fueron transformados en refugios. Además, están todos rayados y con olores a orina, absolutamente mal olientes, lo que imposibilita que una persona pueda esperar en su interior locomoción.
Así está la situación y nadie hace nada al respecto. En más de una ocasión han ocurridos hechos de sangre, como acuchillamientos y asaltos. Actualmente estos paraderos son utilizados para cualquier cosa, menos para lo que fueron confeccionados, como una vez más lo comprobó ayer en la mañana el móvil de Pingüino Radio.
El objetivo del proyecto original del Ministerio de Transportes apuntó a construir paraderos de locomoción colectiva, buses, y refugios peatonales, que permitieran mejorar la calidad del servicio para los usuarios, sobre todo para soportar las bajas temperaturas, la humedad y los fuertes vientos que perduran casi todo el año.
La inversión inicial de 658 millones de pesos provino de los recursos destinados a la Región de Magallanes vía Ley 20.378 más conocida Ley Transantiago.
La denuncia de lo mal conservados que están los paraderos en Punta Arenas se viene consignando en estas mismas páginas desde hace más de un año, sin embargo vemos con profunda molestia como las autoridades hacen “vista gorda” a la situación.