Un ambiente de
preocupación ha girado en torno a La Moneda una vez que la Presidenta Michelle
Bachelet anunciara, tras el último consejo de gabinete, la realización de un
ajuste en lo que a la agenda de Gobierno respecta, situación que según
informaron entonces, se irá definiendo en la medida que los recursos fiscales
así lo permitan.
Ante ello, la
Mandataria consignó que se empleó un proceso de jerarquización de las medidas
levantadas en campaña. Esto, gatillado por los efectos que ha causado la
desaceleración económica, obligando a concentrar los recursos de las arcas
fiscales en gasto social, obras públicas, transporte y salud.
Fue precisamente
este anunció, el que desencadenó una ola de cuestionamientos hacia la máxima
autoridad nacional, específicamente porque el devenir del proyecto de reforma
educacional, considerado a su vez como el más “emblemático” de la actual
administración, fue puesto en duda al
reducir su capacidad de cobertura y tiempo de empleo en relación al 70% de
gratuidad universal que eventualmente se alcanzaría al final del mandato.
Carolina Goic
Senadora por Magallanes expresó: “Hoy día la fórmula que se ha planteado deja
fuera a un universo importante de alumnos vulnerables que nos parece que tienen
que estar considerados, así que en esto más bien lo que hacemos es el llamado a
revisar, a buscar fórmulas que nos permitan efectivamente incorporarlos también
a ellos”.
Por su parte el
Diputado por Magallanes Gabriel Boric manifestó: “Me parece absolutamente
razonable que se parta por las
universidades estatales, en tanto es el Estado quien se debe hacer cargo de sus
propias instituciones, sino no tendrían razón de ser. Además, es importante
enfatizar en que el Estado no puede financiar cualquier universidad,
básicamente porque todavía hay universidades privadas que se llevan la plata
para la casa”.