El parque de juegos infantiles situado a orillas de la desembocadura del Río de Las Minas y cercano a las calzadas de la Costanera del Estrecho de Magallanes, en Punta Arenas, evidencia que los años no pasan en vano.
Las instalaciones destinadas a entretener a los niños se encuentran un tanto deteriorados porque la madera utilizada en su construcción, hace ya más de diez años, ha sufrido los embates de las lluvias, la escarcha, la nieve y el uso de quienes utilizan esos juegos.
A esos embates deben sumarse los efectos constantes de la corrosión marina, uno de los más activos en esa destrucción, y las secuelas del aluvión que, en marzo de 2012, provocara el desborde del Río de Las Minas.
Las aguas de ese desborde, como se recuerda aún, se contaminaron no sólo con piedras, rocas, madera y troncos arrastrados por la corriente incontrolable, sino que, además, acumularon las aguas servidas del sistema de alcantarillado de parte importante del sector bajo del Barrio Croata y adyacentes, generando un grave problema a los residentes en toda el área.
Ignacio Fernández, concesionario del parque y quien maneja una cafetería que atiende a turistas y visitantes del sector, explicó que “la situación se la hemos planteado al alcalde Claudio Radonich, y él ha demostrado la mejor disposición para mejorar el parque, pero ha hecho presente y yo lo tengo muy claro, que existen prioridades más urgentes que atender con los recursos que se tienen en la actualidad”. Pero Fernández reiteró su confianza en que los arreglos del parque se harán “y esperamos y confiamos en que será lo más pronto que se pueda”.
El problema mayor, en cuanto a la mantención del parque no son ni las basuras ni los rayados, sino las conductas de jóvenes que parecen olvidarse de que están en la enseñanza media y no se comportan como tales, lamentó Fernández, aludiendo a grupos de estudiantes que han llegado al parque y su comportamiento no ha sido ni el mejor ni el más adecuado.
Lo concreto es que el parque, llamado Los Dinosaurios, exhibe el deterioro propio de los años; los efectos del clima magallánicos y de la corrosión marina, a los que debe sumarse las secuelas del aluvión de hace más de cinco años, pero todavía es utilizable y permite que numerosos padres, cuando el clima lo permite, lo disfruten con sus hijos, con sus familias.
Se espera que los urgentes arreglos que el parque requiere, lleguen lo más pronto posible, en las manos del personal que envíe el Municipio y de lo necesario para dejarlo en las mejores condiciones que sea posible, especialmente ahora que viene la temporada primaveral y el verano magallánico.