El seremi de Medio Ambiente, Juan Marcos Henríquez, admitió este fin de semana que la participación ciudadana, se ha convertido en el aspecto de más difícil avance, en el fortalecimiento de la institucionalidad ambiental, la cual él considera que se ha fortalecido constantemente, desde su creación en 2010.
“La ley es joven y, por lo tanto, nosotros siempre decimos que está en rodaje. Si bien la participación ciudadana se garantiza, todavía hay algunas definiciones que cuesta que la gente las entienda y por lo tanto siempre hay reclamos sobre la falta de acceso a esta participación”.
En este sentido, agregó, juega en contra el hecho que, incluso, hay definiciones que el Estado no ha hecho en lo referente al ordenamiento territorial. “Faltan políticas de decisiones de ordenamiento territorial, lo que se traduce en que muchas veces los vecinos dicen -yo soy usuario porque he vivido en este territorio- o -tengo derechos y costumbres en este lugar que un proyecto no debe venir a intervenir-. A eso faltan herramientas para que los vecinos y los municipios puedan tener mayor capacidad de decisión sobre qué hacer en un territorio”, indicó.
Dos casos
En este sentido, dos casos asoman con gran nitidez en Magallanes. El fallido llamado a plebiscito que hiciera el Consejo Regional con respecto al proyecto minero Tranquilo, en Puerto Natales. Y Mina Invierno.
Mina Invierno
Al ser consultado por la situación que se vive en torno a las tronaduras de Mina Invierno, el seremi expresó que: “La institucionalidad ambiental considera la existencia de los tribunales ambientales, instancia donde la ciudadanía tiene un último respaldo para hacer valer sus reclamaciones”, expresó.
Desgraciadamente, en este caso, el proceso se ha judicializado con un alto costo para todos los intervinientes.
Tranquilo
Otro episodio relevante fue el vivido a fines del año pasado, cuando el Consejo Regional de Magallanes aprobó una moción instando a la Municipalidad de Puerto Natales a efectuar un plebiscito para decidir si correspondía la aprobación de un proyecto de extracción de carbón, llamado Proyecto Tranquilo.
La polémica indicación fue aprobada en votación dividida por el Consejo Regional, a pesar que el seremi de Medio Ambiente, Juan Marcos Henríquez, sostuvo que “siempre indicamos que ello no correspondía porque la Municipalidad de Puerto Natales no tenía las facultades para llevar a cabo ese plebiscito, pues las materias que se pueden plebiscitar en una comuna están claramente definidas en la ley y ésta no es una de ellas”.
-Pero qué sentido tiene pedir la aprobación del Consejo Regional, ante una materia que se supone técnica.
“Siempre se ha hecho así. La idea es tener el respaldo de esa instancia democrática para la adopción de una resolución”.
-Queda la posibilidad de lo contrario.
“En este caso, la moción del intendente nunca pidió ese tipo de pronunciamiento. Eso fue una decisión que los consejeros adoptaron por iniciativa propia”, sentenció.
Cabe recordar al respecto que en los días siguientes, la empresa minera efectuó reuniones con la comunidad en Puerto Natales, donde planteó que sus máximos ejecutivos dialogaron con la comunidad. Asimismo, el alcalde de Puerto Natales declaró que pedir un plebiscito era facultad del Concejo Municipal, organismo que nunca se pronunció. Pocas semanas más tarde, las autoridades ambientales cerraron el paso al avance del proyecto poniéndole término anticipado.