La conformación de un nuevo
referente de los sectores políticos que conforman la oposición al Gobierno de
Michelle Bachelet y la Nueva Mayoría, al parecer, galvanizó a dirigentes,
militantes y electores de lo que fuera la Alianza por Chile y que logró elegir
a Sebastián Piñera como Presidente de la República hace un lustro y medio.
El nuevo referente hizo su
aparición pública en Santiago, con los rostros de sus actuales presidentes:
Hernán Larraín, por la UDI; Nicolás Monckeberg, por RN; Alejandra Bravo, por el
PRI; Felipe Kast, por Evópoli, y senadores y diputados de la oposición, entre
otros.
El ex Presidente Piñera,
expresó su alegría y satisfacción por la decisión de los líderes del sector
opositor y declaró que, con este aporte se podrá contribuir a que Chile salga
de la crisis en que se ha precipitado por la gestión de un gobierno sin
liderazgo y con graves tensiones internas, agudizadas por los problemas
económicos, el desempleo, los conflictos sociales, reformas resistidas y mal
planteadas, entre otros.
Piñera planteó que este
referente nuevo, no sólo es una muestra de unidad, sino que, además “es una
senda al progreso, a la libertad, la justicia y el orden”, en clara referencia
a los problemas que enfrenta la coalición gobernante y que ha llevado a
Michelle Bachelet a lograr, apenas, un 25 por ciento de aprobación a su gestión
y un rechazo del 65 por ciento, como promedio de las más recientes encuestas de
opinión pública como Adimark, Cadem y Cerc-Mori, a las que se debe adicionar
las que el mismo Gobierno realiza en forma reservada y para análisis interno de
su propia gestión y que, de acuerdo a fuentes oficialistas confiables, tampoco
lo favorecen.