Diversos puntos de vista
han sido apreciados en la testera mediática, tras el anuncio presidencial
acerca de la discusión del proyecto que
busca despenalizar el aborto bajo tres causales: riesgo de vida de la madre,
inviabilidad del feto y violación, iniciativa cuya tramitación especifica
comenzó a ser evaluada el martes pasado.
Bajo este escenario, uno de
los principales detractores a la medida han sido las organizaciones religiosas,
quienes enfatizan en respaldar y fomentar, el derecho a la vida, pero además,
el íntegro devenir de esta, formando a través de sus declaraciones, parte
importante del debate cívico a nivel país.
“Durante la mañana (de ayer),
estuvimos orando por nuestra nación, ya que entendemos el estudio de diversas
temáticas que nos generan preocupación, en este caso particular, el aborto”,
indicó entusiasta David Paillán, obispo y presidente de la Confraternidad de
Pastores de Punta Arenas, quienes a través de la materialización de reuniones
semanales, dan cuenta de su postura en torno a temáticas espirituales, pero
sobre todo, contingentes al escenario nacional, regional e inclusive comunal.
“Lo triste y lamentable de
este tema, es que se habla de despenalizar. Si tu vas a un diccionario, común y
corriente, se puede entender que despenalizar es lo mismo que legalizar, no hay
ninguna diferencia. En base a esto, me parece que mediáticamente a la nación se
le está mintiendo”, argumentó en primera instancia Paillán, aludiendo a la
definición otorgada por la Real Academia Española (RAE), institución cultural
que define legalizar como: dar estado legal a algo; mientras que sobre
despenalizar, esgrime: dejar de tipificar como delito o falta una conducta
anteriormente castigada por la legislación penal; apreciándose la similitud
conceptual testificada por la autoridad eclesiástica.
Por otra parte, quien
preside la entidad fue enfático en prescindir de la polémica normativa,
argumentando la presencia real de herramientas en el país y el entorpecimiento
del desarrollo natural del proceso.
“Se habla en caso de la
salud de la madre. En Chile no hay registro de que las mamás hayan muerto a
causa de un embarazo que no se pueda llevar a término, básicamente porque todos
los médicos actúan a favor de la madre. En segundo lugar, nosotros contamos con
gratos testimonios dentro de la congregación en los que ha habido
inviabilidades, situación que una una vez finalizado el proceso, las madres
lloran y sufren de forma natural ante la muerte. En tercer lugar y en la caso
especifico de violación, creo que Chile tiene las herramientas suficientes como
para solucionar este tipo de problemas, sobre todo al considerar el uso
frecuente de la pastilla del día después”, anticonceptivo de emergencia cuya
distribución fue autorizada, por parte de los municipios de Chile, a partir del
mes de septiembre de 2006, para mujeres mayores de 14 años.
Ahora bien, Paillán
desestima las cuantiosas cifras entregadas por diversas casas de estudios en el
país, las que según recuentos correspondientes al año 2014 a cargo del profesor
emérito de la Universidad de Chile y fundador del Centro de Medicina
Reproductiva y Desarrollo del Adolescente (Cemera), Ramiro Molina, la practica
abortiva inducida bordearían los cien mil, número que no sólo considera los
abortos reconocidos, sino que incorporan los de carácter ocultos, argumentación
ante la cual el obispo puntarenense, alude a una campaña comunicacional a favor
de la práctica, hasta ahora ilegal.
Diagnóstico
“Son estrategias que sí
deberíamos mejorar, en eso estamos de acuerdo, particularmente lo que respecta a la ley de adopción, pero más aun, lo
que se refiere a la educación y formación sexual, que esta sea efectivamente
seria. Es ahí donde se debe poner principal énfasis. Además, creo que hemos
perdido mucho lo que es la formación de casa, es al tipo de educación y guía
que apuntamos como pastores”, finalizó Paillán, comprometiendo la suspicacia
necesaria para ser un ente colaborar en lo que a la defensa de la vida
respecta.