Cerca de las tres de la tarde del día de ayer comenzó a caer nieve, que a medida que pasaban los minutos, aumentó en su intensidad lo que pintó de blanco gran parte de la ciudad.
Sin embargo, solo media hora después se podía observar como salía el sol e iluminaba todo lo que había sido cubierto por la fugaz caída de la nieve.
Un fenómeno que según el climatólogo del Instituto de la Patagonia, Nicolás Butorovic, explica el por qué esta nunca dura mucho en la ciudad. “Vemos que cae mucha nieve pero al segundo sale el sol y ya toda esta se derrite. Apenas ha habido siete u ocho días de nieve entre julio y agosto, que no es nada. Y además ésta no logra solidificarse y desaparece”, explicó el climatólogo.
A 25 años del gran “terremoto blanco”, con la realidad que se vive las posibilidades son bajas, aunque para Butorovic siempre está el peligro que ocurra otro. “En esa oportunidad en algunas partes se registró un metro y medio de nieve y hoy no alcanzamos a superar los 40 centímetros. Y eso que el pasado junio la temperatura promedio fue más baja que en ese mismo mes de 1995. En esa oportunidad la temperatura promedio fue -0,2 grados y la de ahora fue -0,3 grados Celsius”, señaló él.
Y es que el miedo a que se repita un hecho como ése es muy grande, sobre todo en el sector ganadero.
Debido a que en esa oportunidad en este rubro se perdieron cerca de 40 millones de dólares. Por eso el temor estuvo presente durante todo el invierno, para el presidente de la Asociación de Ganaderos de Magallanes (Asogama), Cristian Concha. “Este invierno fue peor que los anteriores. Todos nos dimos cuenta que estuvo muy helado, sobre todo en junio donde hubo muchas temperaturas bajo los cero grados. Y eso obviamente afecta al ganado y existía una preocupación muy grande por lo que podía pasar”, dijó Concha.
Sin embargo, estas preocupaciones fueron desapareciendo, al igual que lo hacía la nieve.
Para el presidente de Asogama, de ahora en adelante la situación ya debería mejorar para ellos. “Por lo menos en donde estamos en Río Verde la situación resistió bastante bien. Pensamos que este invierno nos iba afectar mucho más de lo que en realidad hizo. Y ahora en adelante la situación debería cambiar y las temperaturas en estos meses comienzan a aumentar”, sentenció con optimismo.
Pero Butorovic recuerda un episodio que debiese ser considerado por las personas de este sector a la hora de cantar victoria. “Todavía estamos en invierno y las temperaturas en septiembre todavía suelen ser bastante bajas. Además. hay que recordar que el año pasado ocurrió un hecho aislado, donde nevó en octubre, cosa que aunque todavía no se puede predecir anda, tampoco se puede descartar”. agregó el climatólogo.
Aunque Concha, prefiere quedarse con el vaso medio lleno. “Lo más complicado que son los meses entre junio y agosto ya pasaron, y de aquí en adelante lo normal es que no debería nevar ni nada similar, así que creemos que lo peor ya pasó”, finalizó él.