El anuncio efectuado por la Presidenta Michelle Bachelet respecto de que el Presupuesto 2017 crecerá sólo 2,7%, es una señal clara de que la economía nacional debe ser austera y que el Gobierno debe perseverar en mantener las cuentas fiscales ordenadas, lo que algunos han interpretado como un triunfo del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, quien ha insistido en su compromiso de reducir el déficit fiscal.
El proyecto de ley ingresó el viernes pasado al Congreso para su tramitación y deberá ser despachado el 30 de noviembre.
Magallanes
La Región de Magallanes es una de las zonas del país donde cada año se invierte más dinero público en obras de diferente magnitud, por lo cual podría pensarse que una contracción en el presupuesto, necesariamente deberá repercutir en la zona, tesis que no es compartida por los actores relevantes de la economía regional, quienes -salvo uno- están optimistas, porque consideran que pese al recorte, las obras comprometidas se seguirán ejecutando y atribuyen al Plan de Zonas Extremas la virtud de ser un verdadero escudo anticrisis.
Optimismo en el MOP
El ministerio que más invierte en infraestructura pública en Magallanes es Obras Públicas (MOP), cuyos proyectos inyectan anualmente ingentes sumas de dinero que revitalizan la actividad económica regional.
El seremi de Obras Públicas, Ricardo Haro, manifiesta que siguen viendo con optimismo el panorama en la región, luego del crecimiento que ha habido en los últimos años. “En infraestructura pública creemos que habrá un incremento, que si bien no será como en años anteriores, tampoco habrá una disminución en la cantidad de recursos para la ejecución de obras en infraestructura pública. Por lo tanto, no debiese haber una inflexión o quiebre en los proyectos que se están realizando”.
El optimismo del seremi Haro está basado en el historial de su cartera, que desde que asumieron en 2014, hasta ahora, ha duplicado el presupuesto en inversión pública en ámbitos de financiamiento sectorial, con recursos propios del Ministerio de Obras Públicas y con el Plan de Zonas Extremas. “Además, con recursos extra sectoriales, es decir, de otros servicios. Por ejemplo, en la construcción de los hospitales y de la Fiscalía, donde operamos como unidad técnica. En consecuencia, seguimos creyendo que esta inversión continuará creciendo en este período”, precisó.
No obstante, es realista y agrega que “dada la situación económica que vive el país, el gasto público no aumentará notablemente, pero eso no significará que se posterguen obras que ya estaban comprometidas, principalmente las que contempla el Plan de Zonas Extremas. Además, tenemos un fuerte apoyo del Gobierno Regional, a través de su Consejo, para financiar distintos proyectos, como el estadio techado y el mejoramiento del ex hospital. Esos compromisos existen y seguirán avanzando”.
Escepticismo de la CPC
Para el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC Magallanes) y consejero regional, Alejandro Kusanovic, “el problema no es el menor crecimiento del gasto público, la verdad es que se está gastando más de lo que ganamos, más que el crecimiento del país, lo que generará inflación y cesantía”.
El representante de los empresarios sostiene que se producirá una desvalorización de la moneda, “porque no hay equilibrio, se está aumentado en forma exponencial el gasto público, pero no los ingresos. Esto es igual que una casa, cuando se gasta más de lo que se gana. Habría que haber restringido el gasto hace rato”.
Blindaje regional
Las consideraciones y argumentación de Hacienda para explicar el impacto que podría tener en Magallanes un presupuesto anual más conservador, se sustentan -según el seremi Christian García- en que “la región tiene un blindaje por el Plan de Zonas Extremas y eso se debe considerar en el análisis. Lo otro es que el 2,7% de expansión del gasto público es un promedio general, pero hay que ver también los sectores y las regiones. Particularmente, nuestra región tiene un blindaje que proviene del Plan de Zonas Extremas, de manera que aquí, por lejos, la inversión pública ha subido como nunca”.
Además, agrega García, los proyectos se deben seguir ejecutando, “como el de Fibra Óptica Austral, que considera una inversión de US$ 100 millones y una duración de dos años”.
El seremi de Hacienda explica que mientras seamos el 1% de la población, tendremos comparativamente una menor inversión, “dado que somos el 18% del territorio. Entonces, lo que hace el Plan de Zonas Extremas es compensar la comparación si la hacemos por población, más que cuando la hacemos por territorio. Mucha de la inversión pública que se hará es en infraestructura y está comprometida con un decreto. De hecho, los presupuestos futuros tienen contemplada la reserva de estos gastos”.
Ahora, desde su mirada y tratando de explicar la alianza estratégica que se da en algunas áreas, en Magallanes, entre el sector público y el privado, García enfatiza que hay un tema ideológico que es necesario entender; “la Cámara Chilena de la Construcción (CChC Punta Arenas) ha sido muy crítica respecto de varias propuestas y reformas de gobierno, pero cuando aterrizamos el tema regional, hay bastante concordancia en que lo mejor que le ha pasado a Magallanes es el Plan de Zonas Extremas”.