En noviembre de 2013 el Hospital Clínico de Magallanes
implementó el programa cerebrovascular el cual funciona las 24 horas del día y
los 7 días de la semana, con 2 especialistas de llamada y un protocolo que
aplica criterios clínicos y de tiempo. Cuando ambos criterios se cumplen, el paciente
es candidato a efectuarse una trombolisis.
A casi un año de su funcionamiento, la Unidad de Neurología
del principal centro de salud de la región efectuó un positivo balance de los
100 primeros casos, desde la implementación del procedimiento. En la oportunidad
el encargado del programa cerebrovascular, Dr. Javier Gaete, sostuvo que se han
efectuado diversas capacitaciones a los funcionarios de urgencias, unidad de
tratamientos intermedios, servicio de medicina, farmacia y radiología, con el
fin de que el protocolo funcione de manera oportuna y certera.
Al ser consultado por el protocolo de manejo del ataque
cerebrovascular agudo, Gaete explicó que éste se activa desde el SAMU, quienes
son los encargados de notificar tanto a urgencias como al neurólogo del posible
ataque cerebral, luego la unidad de emergencias del hospital activa la clave
ACV, lo que automáticamente impulsa el protocolo en laboratorio e imagenología,
de esta manera se logra determinar en el menor tiempo posible si el paciente
sufrió un accidente cerebrovascular hemorrágico o isquémico.
En caso de determinar el ataque cerebral isquémico se evalúa
si el paciente cumple con los criterios de tiempo y se inicia la trombolisis en
la unidad de emergencia o en la unidad de tratamientos intermedios del Hospital
Clínico de Magallanes.
Sobre los resultados obtenidos, el neurólogo a cargo del
programa expuso que de los 100 primeros casos del año 51 correspondieron a
accidentes cerebrovasculares. En tanto de esos 51 pacientes sólo 19 cumplieron
con los requisitos para ser trombolizados. Finalmente los datos arrojaron que
de los 100 pacientes el 40% correspondió a mujeres y el 60% restante a hombres,
mientras la edad promedio fue de 66.4 años.
Cabe destacar que uno de los síntomas más comunes de un
ataque cerebrovascular es la debilidad o entumecimiento repentino de la cara,
brazo o pierna. Además se puede experimentar confusión, dificultad para hablar
o entender el lenguaje, problemas para ver con uno o ambos ojos y para caminar,
asimismo mareos, pérdida de equilibrio o coordinación, dolor de cabeza intenso
sin causa conocida, desmayo o pérdida de conciencia.
Sobre el tema, el Dr. Javier Gaete explicó que lo importante
es que frente a la sospecha de este cuadro la persona debe ser trasladada lo
antes posible al Servicio de Urgencia, para así disminuir el riesgo de secuelas
neurológicas, que van desde la imposibilidad de mover alguna extremidad hasta
la incapacidad para hablar o comprender.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el
ataque cerebrovascular es causado por la interrupción del suministro de sangre
al cerebro, generalmente debido a un trombo generado por el bloqueo de un
coágulo o a la ruptura de un vaso. Esto corta el suministro de oxígeno y
nutrientes, lo que causa daños en el tejido cerebral.
Existen tres tipos patológicos de ataque cerebrovascular:
infartos cerebrales (trombosis, embolias), hemorragias intracerebrales
(derrames) y hemorragias subaracnoideas (aneurismas rotos). Los más frecuentes
son los infartos cerebrales. En la actualidad, esta patología se trata con
trombolisis intravenosa y es aplicada únicamente en la región por el Hospital Clínico
de Magallanes. El tratamiento farmacológico consiste en la administración vía
endovenosa de un medicamento que disuelve el coágulo.