La
Armada de Chile, a través de la Tercera Zona Naval, ejerce el control
soberano de la navegación en el Estrecho de Magallanes, un paso
interoceánico que cada vez gana más importancia en el escenario
geopolítico mundial.
La
semana pasada, la institución reafirmó su autoridad escoltando al
“Carrier Strike Group USN (CSG)”, una flotilla de la Armada de los
Estados Unidos y que ingresó al país el día 4 de junio.
Las
unidades navales chilenas estuvieron presentes desde el ingreso, por la
boca oriental del Estrecho mediante un “rendez vous” (encuentro) que
fue efectuado por la Fragata “Blanco Encalada” de la Escuadra Nacional.
Los
habitantes de Punta Arenas pudieron apreciar las colosales dimensiones
de este portaaviones, el más grande del mundo en su clase, y que recaló
por escasas horas en la capital de la Región de Magallanes.
El
breve paso de esta flotilla por estas aguas australes, donde se suma un
destructor y un petrolero, culminó al día siguiente con la escolta
realizada por unidades de la Tercera Zona Naval, subrayando el firme
compromiso de la Armada con la soberanía y el control de este
estratégico paso para la navegación mundial.
Cuatro
oficiales chilenos estuvieron a bordo del portaaviones, encargados del
pilotaje por los canales australes y otros que conforman un equipo
multinacional de operaciones navales y aéreas, preparándose para los
ejercicios conjuntos que llevarán a cabo con nuestra Armada en los
próximos días, antes de la llegada del USS Washington al puerto de
Valparaíso.