Presencia de avispa en Cabo de Hornos amenaza ecosistema

En febrero
se encontró el primer ejemplar, mientras otras abejas fueron capturadas luego
por habitantes de Puerto Williams.

El ingeniero
ambiental, Gerardo Soto, afirmó que su presencia podría representar “una
pérdida de la biodiversidad”.

Funcionarios
del SAG indicaron que “desafortunadamente es muy difícil combatir su
presencia”.

Si bien es
imposible determinar con exactitud cómo y por qué llegó hasta la localidad más
austral del mundo, se sabe que fue en febrero, cuando funcionarios del Servicio
Agrícola y Ganadero (SAG), de Puerto Williams, encontraron al primer ejemplar
al interior de una vivienda.

Posteriormente,
uno de los voluntarios del Parque Omora, encontró otra avispa al interior del
mismo recinto. Todo en el transcurso de un par de semanas. Por otra parte,
durante ese mismo tiempo, un habitante reportó al SAG el hallazgo de otra
avispa.

“Se trata de
una muy mala noticia para la biodiversidad debido a que con la presencia de una
chaqueta amarilla, la biodiversidad se comienza a perder porque ya tienen un
invasor. Lo mismo que ocurre con el visón y las aves costeras; ahora será con
la chaqueta amarilla con los insectos”, explica el ingeniero ambiental de la
Universidad de Santiago de Chile, Gerardo Soto, quien ha participado en
diversos proyectos científicos relacionados con la ecología y conservación de
las aves de bosques en una amplia extensión del territorio nacional.

Según
explicó el profesional, en Cabo de Hornos existen otro tipo de abejas nativas,
pero no de este tipo que acaban de aparecer.

“La
chaqueta  amarilla (Vespula germánica),
tiene otra dinámica. Es carnívora y ataca otro tipo de abejas e insectos.

Es casi
imposible determinar de que manera ingresó esta abeja a la Isla Navarino, se
presume que habría sido a través de alguna carga marítima.

Consecuencias

Sobre los
efectos que podría causar la presencia de la chaqueta amarilla en el ecosistema
local, Soto advierte que “si llega a crecer mucho la población de la avispa, lo
más probable es que se empiece a perder biodiversidad mediante la baja en la
disponibilidad de insectos y eso tiene efectos sobre las aves y fauna local,
porque al haber menos insectos obviamente que va a existir más competencia
entre los pájaros y por lo tanto van haber menos pájaros porque no van a tener
tanta comida como antes. La chaqueta amarilla no tiene ningún depredador,
ningún pájaro se come a esta avispa”, comentó el ingeniero y agregó que
“erradicarla es casi imposible, lo único que se puede hacer es tratar de
mantener la población lo más baja posible”.

Comunidad
local

Hace algunas
semanas, profesionales del SAG en coordinación con la Gobernación Antártica, la
Municipalidad de Cabo de Hornos, la Universidad de Magallanes  (UMAG) y el Parque Omora, llevaron a cabo
diversas reuniones y actividades a objeto de articular un plan de acción que
permita controlar la aparición de la avispa chaqueta amarilla (Vespula
germánica).

En la
oportunidad  los funcionarios SAG
Magallanes, Roberto Niculcar y Cristián Hernández, presentaron la experiencia
de control realizada por el Servicio Agrícola y Ganadero en la comuna de Torres
del Paine entre el año 2005 y 2007, en la cual se pudo capturar sobre 7.000
reinas, lo que en términos simples, se traduce en la eliminación potencial de
7.000 nidos de esta plaga.

Por su
parte, la comunidad se manifestó muy satisfecha y comprometida con el tema,
diseñando una estrategia de control que utilizará la información técnica
entregada por el SAG, pero que involucra tanto a públicos y privados, como a
escolares, organizaciones sociales y comunidad en general.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS