Cuando
a Paula Coronado, presidenta de Agaci se le consulta por la institución
que encabeza, responde tajantemente que “es la casa de los ciegos y de
los amigos de los ciegos, los que están cooperando y tendiendo una
mano”.
Vienen
de una intensa campaña este 2021 la cual dejó una gran sensación,
puesto que reunieron $7 millones 451 mil, una cifra que aún no era la
definitiva.
“El
magallánico siempre ha sido solidario y tiene un corazón de oro. Se
destaca lo que se ha logrado y también hay cosas que no salen a la luz,
pero el trabajo que se hace al interior de la sede es intenso, con las
personas que llegan o las que son limitadas visualmente, que están
llegando bastante a la sede”, valora la presidenta de la agrupación.
La
dirigenta admite que temió que la pandemia fuera una valla para el
resultado. “En todo el país, estamos complicados, como que de repente
entra a dudar. Pero después se recuerda que en Magallanes siempre
salimos adelante”, indicó.
También
agradece a las comunidades de Natales y otros puntos de la región por
el aporte a esta causa. “Personas del Club de Leones de Natales también
salieron a las calles con los tarritos. El entusiasmo fue grande”,
apunta.
Lo
único que lamenta la presidenta fue que la respuesta de los empresarios
no fue la esperada: “Se enviaron varios correos, pero todos dijeron que
nos iban a dar difusión. Al menos, tres o cuatros microempresarios sí
nos apoyaron económicamente”, recuerda.
Agaci
es un organismo que se ha preocupado de las personas que tienen
dificultades de visión. Los acompaña especialmente en este complicado
proceso entregando apoyo y tratando de generar independencia, en algo
tan esencial como es aprender a usar el bastón. “No es llegar, agarrar
el bastón y salir. Aparte que viene todo un proceso de adaptación en que
la persona debe estar asumida en su problema de visión. Al principio,
vamos bien, después viene la ‘depre’, tiramos el bastón, nos enojamos…
”, explica Paula Coronado, sobre el difícil proceso.
Este proyecto depende del apoyo de la comunidad, puesto que no reciben fondos de organismos del Estado.
En
el grupo tratan de estar siempre con el mejor ánimo. “Hay personas nos
han dicho que ‘ustedes con todos los problemas que tienen y uno se
amarga tanto, siempre ando bajoneado’. Es lo que a uno le tocó y debemos
tomarlo de la mejor manera”, señala Paula, quien también cuenta que “al
despedirse, algunas personas dicen sin querer ‘nos vemos’. Pero
nosotros lo tomamos con humor”.
Sobre
lo recaudado en la campaña de las alcancías, señala que “usaremos los
recursos para mantener nuestra sede y el pago de funcionarias. Nuestra
idea es ampliarnos porque se nos hace pequeño. También queremos
capacitar a las personas con bastón y movilidad. Eso tiene un costo”.
Finalmente, señala que se encuentran a la venta los bonos cuyo sorteo de premios se realizará el 20 de diciembre.