Presidente de Asogama por crisis hídrica: “El gobierno no ha ayudado en nada y eso ha sido una decepción”

Aunque
en comparación con otras zonas del sur de Chile, la estepa patagónica
–ecosistema que prima en Magallanes- no es una ecorregión especialmente
lluviosa, ciertamente estos últimos años se ha visto afectada por el
cambio climático que tiene preocupada a buena parte de su población, muy
particularmente a quienes se dedican al rubro de la ganadería. Desde el
12 de enero se encuentra declarada en la región una emergencia agrícola
por déficit hídrico.

Según
la resolución exenta del Ministerio de Agricultura publicada en el
Diario Oficial, la declaración de emergencia por sequía en Magallanes
permitiría “financiar situaciones o gastos no previstos causados por
fenómenos climáticos y/o catástrofes naturales y/o situaciones de
emergencias o de daño productivo que afecten a productores agrícolas y
habitantes rurales, previamente definidos por resolución fundada del
Ministro de Agricultura”, sin embargo, desde el sector ganadero acusan
que esto no se ha traducido en un apoyo concreto.

Decepción

Gerardo
Otzen, presidente de la Asociación de Ganaderos de Magallanes, Asogama,
expresa su especial preocupación por la producción de carne de cordero,
una auténtica insignia de la industria ganadera no solo magallánica,
sino que chilena: “Esta sequía ha implicado una baja considerable de
peso de los animales” señala. Pero lógicamente, también han sufrido los
bovinos, Otzen cuenta que al haber menos forraje en los campos tienen
menos posibilidades de alimentarse de forma adecuada. Cabe señalar que
una de las pocas ventajas comparativas que ofrece la carne vacuna
chilena respecto de competidores como Argentina o Brasil, es que, aunque
la cantidad de cabezas de ganado sea muchísimo menor, todas son
alimentadas bajo sistema de libre pastoreo, lo qu
e permite la generación de una carne nutricionalmente más sana y de mejor calidad. Pero sin pasturas, no hay carne.

“Esto
va a afectar fuertemente a la economía regional. Si tomamos los datos
del censo agropecuario de 2009 y los comparamos con 2021, hay 800 mil
corderos menos, y eso nos ha llevado a tener funcionando las plantas
faenadoras a la mitad de su capacidad” relata Otzen, quien remarca que,
aunque no es el único factor –influyen también la depredación de otros
animales, y el abigeato- la sequía sí es la principal culpable del gran
descenso en la capacidad de producción de carne en Magallanes.

Sobre
la respuesta gubernamental, Otzen es tajante: “El gobierno no ha
ayudado en nada y eso ha sido una decepción. Desde enero hasta acá no ha
llegado ningún tipo de ayuda”, y señala que la relación del gremio con
la Seremi de Agricultura no pasa más allá de la formalidad, y que no
tienen idea de lo que planea hacer con los $280 millones que se
destinaron desde la administración para enfrentar la sequía. “Me reuní
con ella (seremi de Agricultura, Irene Ramírez) la semana pasada, le
pregunté en qué iban a usar ese dinero y me dijo que aún estaban viendo”
relata.

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