El presidente de la Cámara
Chilena de Construcción (CChC) Punta Arenas, Jan Gysling Brinkmann, se refirió
en duros términos a las consecuencias que tendría el reajuste presupuestario
2016, anunciado por la Presidenta Michelle Bachelet la semana pasada. “Lo que
resulta del todo incomprensible es que mientras se recorta el presupuesto de
Obras Públicas, tan necesarias para el desarrollo, la equidad territorial y
para mejorar las condiciones de vida de las personas, se siga aumentando el
gasto en contrataciones en el sector público, se destinen miles de millones a
iniciar una reforma constitucional que está en los últimos lugares entre las
prioridades de la ciudadanía y se insista en avanzar con aquellos aspectos de
la reforma laboral que más negativamente afectan al crecimiento”, señaló
Gysling.
“En el contexto actual era
de esperarse que la expansión del presupuesto de la nación fuera moderada.
(…) Sin embargo, consideramos que es un error recortar el presupuesto de
obras públicas en este escenario. Nuestro país y especialmente nuestra región
tienen un déficit de infraestructura tal que se ha convertido en un limitante
para nuestras posibilidades de desarrollo. En un escenario en que la inversión
privada está seriamente disminuida es particularmente necesario que la
inversión en infraestructura pública se incremente, para evitar que el déficit
aumente y para ayudar a mantener un mínimo nivel de actividad que sustente el
empleo y la recaudación futura”, dijo y agregó que “dada la escasez actual de
recursos fiscales parece de toda lógica potenciar el sistema de concesiones, ya
que esto permitiría reducir la brecha de infraestructura pública sin presionar
el erario público y dinamizar la actividad privada”, finalizó.