Diversos trastornos ha provocado la paralización de “brazos caídos” que se encuentran realizando los profesores de Punta Arenas desde hace una semana y media, pero que a partir del miércoles se comenzó a realizar desde las 12 horas del día.
Desde el Colegio de Profesores señalaron que dicha movilización continuará durante la próxima semana y no pondrán fin hasta que la autoridad de la Corporación Municipal de Punta Arenas (Cormupa), les asegure que recibirán sus sueldos durante los próximos meses.
En tanto, ayer los docentes de la Escuela Patagonia decidieron manifestar su descontento con las autoridades, tomándose la calle por algunos minutos.
Los profesores de dicho establecimiento señalaron que ellos lo único que están pidiendo que se les garantice sus derechos laborales, ya que desde hace un tiempo no se les están cancelando sus imposiciones y tampoco la salud, lo que en algunos casos ha provocado no poder comprar bonos para atenderse en el sistema de salud.
Apoderados
Por otra parte, los apoderados de diversos establecimientos educacionales han manifestado entender la situación por la que hoy están atravesando los profesores del sistema público, pero han señalado, que la medida que han ido adoptando perjudica directamente a los estudiantes, quienes además reciben alimentación al interior de los colegios.
Carolina Vega, apoderada de la Escuela Manuel Bulnes, dijo que “yo entiendo la molestia de los profesores. Yo también me manifestaría si no supiera si voy a recibir dinero a fin de mes por el trabajo que he realizado, pero aquí también se debe pensar en los niños, ya que ellos o se retiran después de las 12 o quedan solos en las salas de clases y eso es complicado, y muchos de los papás no pueden venir a buscar a los niños”.
En tanto, María Chicuy, también apoderada de la Escuela Manuel Bulnes, indicó que “ahora se han tenido que hacer varios cambios, como por ejemplo que los niños tengan que almorzar más temprano porque las clases terminan antes, los chicos no están recibiendo toda la materia que tendrían que recibir y eso no puede ser, yo espero que las autoridades hagan algo”.
Finalmente, Arnoldo Castro, también apoderado de la Escuela Manuel Bulnes, dijo que “yo espero que esto no vaya empeorando, porque es una vergüenza que los profesores no quieran hacer clases, si igual van a recibir su plata”.