En el marco de los nuevos lineamientos que está planteando la Seremi de Vivienda y Urbanismo para abordar las materias de la cartera en la región, el representante del ramo, Fernando Haro, impulsó una campaña de Catalogación Arquitectónica Patrimonial, con el fin de rescatar y difundir la percepción existente de nuestro patrimonio arquitectónico, el cual puede ser expuesto en los denominados “momentos arquitectónicos”, en este caso cuatro momentos que corresponden a cuatro períodos de tiempo: El Originario, el Pionero, el Republicano y el Moderno.
Según comunicó la autoridad “Junto con el programa de gestión 2014-2017 impulsado por la ministra Paulina Saball Astaburuaga y el cumplimiento que hemos ido dando a las medidas presidenciales, paralelamente hemos iniciado una etapa en la que queremos reenfocar la mirada del ministerio sobre la región, tal como lo hemos señalado anteriormente, en los ejes de territorio, suelo y vivienda, y además en las diversas instancias desarrolladas al alero del Día del Patrimonio”.
Con esta campaña se pretende implementar una serie de charlas a estudiantes y además capacitaciones en catalogación patrimonial para maestros de la construcción fundamentalmente, incluyendo otros públicos objetivos de la comunidad, considerando que la transferencia de una serie de nociones, conceptos o expertices, y fundamentalmente la percepción consciente de este patrimonio se ha ido invisibilizando con el tiempo.
Haro señaló: “en esta misma línea hemos destacado el valor que representa para nosotros la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones respecto a los proyectos que se quieren impulsar desde su etapa de diseño, por lo que además de proponer un proceso diagnóstico vocacional, si se quiere, de cada comuna, también queremos promover una identificación más pertinente con el entorno arquitectónico, conociendo de manera sencilla los estilos constructivos que han caracterizado a nuestra región desde sus orígenes hasta nuestros días.”
Estas cuatro etapas pueden extrapolarse a cuatro estados de ánimo que patrimonialmente deben rescatarse como conceptos forjadores de la idiosincrasia local, por cuanto reflejan una dimensión histórica, cultural, social, antropológica, material, climática y geográfica, entre otras, de los habitantes de Magallanes.