Punta Arenas ha recibido menos de la mitad de lluvia de un año normal

La lluvia parece haberse ido de la Región de Magallanes esta temporada, provocando ya daños a la producción ganadera, amenazando a la agricultura e inquietud en la población que aún recuerda la sequía que se registró hace varias décadas y que hizo hasta que se pidiera ayuda divina en medio de masivas procesiones.
Es de esperar que la gravedad de la falta de precipitaciones no llegue a tal extremo, pero que hay sequía en las provincias de Última Esperanza y Tierra del Fuego, la hay.
Y esa situación afecta negativamente la actividad ganadera en la producción y disminuye la calidad de los productos que ella genera.
Además, las pradera se deterioran un poco más y la calidad de los pastos también baja y así el círculo negativo se cierra, ya que ovejas flacas amamantan corderos flacos; sus vellones no son de calidad y obligan a los dueños de predios a invertir en habilitar aguadas o perforar pozos en busca del vital elemento.
Y las estadísticas hablan por sí solas: en Punta Arenas ha caído en lo que va del año, apenas 169,4 milímetros de lluvia.
Y en un año normal, la estadística indica que debieran registrarse 375,7, es decir, el doble de lo que se lleva registrado.
Así, se va dando el pronóstico del climatólogo magallánico Nicolás Butorovic: una primavera cálida, es decir, con temperaturas agradables, pocas lluvias y viento.
Las razones.
Experto meteorólogos, vinculados a otros centros académicos de la zona centro – sur del país han señalado que hay que esperar un período de sequía, que ya nuestros vecinos de Aysén están sufriendo al registrarse un déficit de lluvias del setenta por ciento.
Esto se debería a la eventual presencia del fenómeno de “La Niña” que, aunque no está declarado en forma oficial, todos los modelos climatológicos indican que se va en esa dirección.
Que haya una Niña débil implica menos precipitaciones en gran parte del país, constituyendo lo que se denomina “una sequía histórica”, y por lo tanto ese fenómeno no ayudará a superarla, sino que tenderá a acentuarla porque lloverá menos.
Esas son las estimaciones de la Dirección Meteorológica de Chile, dadas a conocer por Arnaldo Zúñiga, Jefe de Monitoreo y Difusión de esa institución, a las que se suman las de Jason Nicholls, de Accuweather.
Se agrega que el fenómeno de “La Niña” continuará hasta comienzos del próximo año y, en marzo del 2017, las condiciones se irán a la categoría de neutral y como se registrará en verano, esa sequía o falta de precipitaciones no provocará efectos negativos mayores, señalaron desde Estados Unidos.
Sin embargo, en Magallanes y en otros puntos del país, se hace notar la falta de lluvias, como en Curicó, Chillán, Concepción, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt y Coyhaique.
En la provincia de Última Esperanza y en Tierra del Fuego se ha planteado, en todos sus niveles, la necesidad de que las autoridades decreten “zona de catástrofe”, con el fin de que haya recursos para enfrentar el grave problema, sin que hasta ahora se tenga respuestas totalmente satisfactorias.
Sin embargo, como la Naturaleza parece ser muy caprichosa, en ciudades como Calama y Antofagasta, ha llovido mucho más que en un año normal.
En la primera, han caído 6 milímetros de lluvias hasta ahora y lo normal es sólo 5,7 milímetros, mientras que en Antofagasta ha llovido 4,6 milímetros mientras que en un año normal se registra 1,7 milímetros.

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