Las
cambiantes condiciones meteorológicas en la Región de Magallanes y
Antártica Chilena son parte de estudios científicamente elaborados,
desde los cuales se desprenden los diferentes pronósticos en el ámbito
marítimo a cargo del Centro Meteorológico Marítimo de Magallanes y la
Antártica Chilena, repartición de la Gobernación Marítima de Punta
Arenas, la cual marca el devenir de diferentes operaciones marítimas y
navales en la amplia jurisdicción de la Tercera Zona Naval.
De
esta manera, sus especialistas constantemente monitorean las 30
estaciones dispuestas en lugares estratégicos de la jurisdicción, siendo
parte de la red integrada de información nacional, siendo el ámbito
marítimo su responsabilidad, tarea que se efectúa con compromiso y
profesionalismo todos los días del año.
Dentro
de estas labores se encuentra la elaboración de pronósticos para el
Territorio Chileno Antártico, prestando información vital para el
despliegue de la Campaña Antártica, ya sea por las condiciones del
temido Mar de Drake, así como de las diferentes concentraciones de hielo
en las principales bahías y estrechos antárticos, siendo información
fundamental para el importante sostenimiento logístico que la Armada de
Chile despliega en uno de los territorios más inhóspitos del mundo,
muchas veces proporcionando servidores navales especialistas para ser
embarcados en estas comisiones.
Es
de esta manera que los servidores navales del Centro Meteorológico de
Magallanes y la Antártica Chilena se despliegan constantemente en
diferentes tareas de mantenimiento e implementación de estaciones
meteorológicas tanto automáticas como convencionales, realizando
instrucción a observadores meteorológicos de unidades y reparticiones
aisladas, registrando día a día las variantes meteorológicas que
permiten asesorar a los mandos en la toma de decisiones y en la
generación de planificaciones.
En
la actualidad la red de información desplegada permite la generación de
datos fundamentales para los diferentes fenómenos meteorológicos, los
cuales son cruciales para el despliegue de unidades en caso de acciones
de búsqueda y salvamento marítimo, operación y movimientos en los
puertos y las diferentes alertas en caso de condiciones extremas,
proyectando de esta manera el fruto de su trabajo no tan solo al ámbito
marítimo o naval, sino también a otros quehaceres de la ciencia y
poniéndolo a disposición de la comunidad.
El
Centro Meteorológico Marítimo más austral del mundo cumple así una
labor fundamental, considerando las diferentes operaciones en una
jurisdicción bicontinental, la cual se proyecta desde isla San Pedro
hasta el Polo Sur.