El escenario y las instalaciones que permiten la realización de la tradicional Muestra Folclórica y Gastronómica de Chiloé en Punta Arenas y que se levantan en la calle Retiro, en el sector norte de la capital regional, están expuestos al ataque de vándalos, porque tal como lo comprobó Diario El Pingüino no hay cuidadores y el recinto luce abandonado temporalmente.
Las construcciones que en febrero de cada año permiten disfrutar la gastronomía chilota, mientras en el escenario actúan cantantes y conjuntos, están sin puertas y algunas de ellas cubiertas por protecciones de material plástico y otras, simplemente, han sufrido los efectos del viento y de las inclemencias climáticas.
Afortunadamente, en el último tiempo no ha llovido y, por ende, no se han acumulado las aguas que se desvían hacia el terreno de la muestra, debido a los trabajos de pavimentación del ex Pasaje Retiro, como lo han denunciado en reiteradas oportunidades los dirigentes de organizaciones chilotas, como Juan Quinchamán o Sergio Flores.
Desde hace algún tiempo se ha planteado que está pendiente la construcción de un gran centro artístico, cultural, gastronómico y artesanal, que acoja las manifestaciones de la cultura de los descendientes de chilotes avecindados en Punta Arenas, pero es una promesa que tarda en cumplirse, porque sólo ha llegado a un diseño inicial y nada más, pese a los reclamos de la comunidad isleña.
Es más, el recinto ubicado en el ex Pasaje Retiro, al fondo, es perfectamente accesible, porque sus portones y puertas permanecen abiertas al igual que parte del cerco perimetral, lo cual lo pone en la mira de vándalos que, por sólo hacer daño, pueden provocar un incendio, aprovechando la sequedad de las maderas utilizadas en las construcciones y la ausencia de un cuidador.