El rector de la Universidad de Magallanes (UMAG), Juan Oyarzo, se manifestó pesimista respecto de que la Reforma a la Educación Superior se promulgue durante este gobierno, luego de participar en el último encuentro del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch), realizado en el Hotel Termas de Cauquenes, en la Región de O’Higgins.
Con voz pausada, el rector Oyarzo describió el mal momento por el que pasan las relaciones al interior del Cruch, las que a su entender no han sido muy fluidas por las diferencias que hay en el tema presupuestario, entre el grupo del G9 (red de universidades públicas no estatales) y el de las universidades estatales, agrupadas en el Consorcio de Universidades del Estado de Chile (Cuech), por lo que no se trató específicamente el tema del financiamiento.
“La Reforma a la Educación Superior está muy complicada y es posible que no salga en este periodo de gobierno. Lo que uno concluye es que si bien es cierto hay algunas modificaciones, no vimos nada de presupuesto. Entonces, podemos tener muy bien adornado el plan de desarrollo, una nueva reforma, pero el tema principal es el financiamiento”, subrayó Oyarzo.
Petición a la Presidenta
Respecto de los recursos, la máxima autoridad de la UMAG informó que el presupuesto para 2017 ya está prácticamente asignado y viene mejorado en comparación con el de 2016, “pero nosotros queremos tener un presupuesto permanente en el tiempo, que no dependa del gobierno de turno. Para eso, les hemos pedido a los cuatro parlamentarios regionales (los senadores Carolina Goic y Carlos Bianchi y los diputados Juan Morano y Gabriel Boric) y a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, reunirnos próximamente, y existe la disposición de todos ellos para que así sea. También estará presente Hacienda. La idea es que los presupuestos nuestros pudiesen quedar instalados como ley para una universidad de zona extrema o que sea a través de los presupuestos regionales. La idea es que tengamos un presupuesto adicional y permanente. Si logramos eso quedaríamos satisfechos”.
Aumento de 20 por ciento
La petición específica que llevará Oyarzo al encuentro con la Presidenta Bachelet es contar con un presupuesto basal superior en un 20 por ciento al actual, que le permita a la UMAG llegar holgadamente a fin de año, sin los apremios actuales.
“El tema es que queremos tener un piso mínimo que nos permita poder mejorar las remuneraciones de académicos y funcionarios. De tal manera que no tengamos estas dificultades y que apoyemos fuertemente la investigación, que para nosotros es tan necesaria”, subrayó.
Consultado el rector por los montos específicos, indicó que el presupuesto basal actual es de $ 20 mil millones anuales, por lo que se pedirá que se aumente a
$ 24 mil millones.
Pérdida por gratuidad
Uno de los temas abordados por el Cruch es el de la gratuidad y algunas universidades expresaron su descontento, “porque hay una diferencia entre el presupuesto regulado y los presupuestos reales y referenciales. Se tomó como referencia el presupuesto que asigna el Gobierno y se le agregó un 20 por ciento y ese será el valor del presupuesto regulado. Muchas universidades quedaron bajo ese nivel. El rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, manifestó que están teniendo una pérdida de $ 2 mil millones por ese concepto. Eso pasa cuánto más alto tienen los aranceles las universidades, mayor es la pérdida”, dijo Oyarzo, quien es un férreo defensor del beneficio, aunque reconoce que “también tenemos una pérdida, sobre $ 100 millones, por ese concepto”.
Defensa de la gratuidad
El rector de la UMAG puntualizó que no le gustaría que cambiara el criterio de la gratuidad en un próximo gobierno, “porque para mí es un tema sagrado, sobre todo porque como universidad tenemos un rol social muy arraigado. Nosotros nacimos con la gratuidad y por lo tanto, lo que está haciendo la Presidenta es una buena obra. Tenemos en este momento 1.600 alumnos que no están pagando matrícula ni aranceles y esa no es una cantidad menor. Un alumno de ingeniería debería pagar $ 3 millones al año y hoy día, con la gratuidad, no los paga. Para una familia de escasos recursos eso es una bendición”.