Según explicó, lo
que se hizo fue retirar la Declaración de Impacto Ambiental (DEA) con el objeto
de incorporar las modificaciones propuestas por expertos del Servicio de
Evaluación Ambiental, SEA Magallanes y otras instancias, y así poder reingresar
el proyecto a su tramitación ambiental.
Haro hizo la
distinción entre lo que es el documento propiamente tal, esto es la DEA, y el
proyecto en sí cuya voluntad del Gobierno es terminarlo cuanto antes. “Este
retiro es parte de la tramitación ambiental usual, pero lo que es el proyecto
en sí y, sobre todo, el deseo del Gobierno de llevarlo a término son algo que
no está en juego, sino todo lo contrario, pues se trata de un proyecto
enmarcado en el Plan de Zonas Extremas, en cuyo desarrollo y ejecución el
Gobierno está totalmente comprometido”, aseveró.
El proyecto tiene
un valor cercano a los 30 millones de dólares y permitirá la construcción en
Puerto Williams de muelles para el atraque de cruceros y su abastecimiento de
combustible y víveres.