La
Corte de Apelaciones de Punta Arenas acogió el recurso de apelación que
interpuso Nova Austral y revocó la resolución del Juzgado de Letras y
Garantía de Porvenir que había declarado la quiebra de la salmonera de
capitales noruegos. Y con ello, el tribunal de alzada confirmó la
reorganización concursal de la empresa.
El
14 de mayo el juez Pablo Aceituno del Juzgado de Letras y Garantía de
Porvenir dictó una resolución de liquidación en contra Nova Austral,
acogiendo las impugnaciones que presentaron dos de sus acreedores:
Nutreco y Salmonera Dalcahue Limitada, que estaban disconformes con los
términos del plan de reorganización.
La
salmonera, que emplea a miles de personas de manera directa e
indirecta, es asesorada por el abogado Ricardo Reveco, socio de Carey,
quien posee amplia experiencia en este tipo de litigios bajo la Ley de
Insolvencia y Reemprendimiento N°20.720.
Dictamen
En
su fallo, la Corte de Apelaciones de Punta Arenas se centró en
determinar si en el acuerdo de reorganización se había producido algún
tipo de pacto entre el deudor y ciertos acreedores para votar a favor o
en contra del acuerdo o para abstenerse de votar, con el fin de obtener
ventajas indebidas, lo que constituiría una causal de impugnación bajo
la ley 20.720. Y el tribunal colegiado consideró que no se había probado
la existencia de tales acuerdos.
Los
acreedores impugnantes, Comercializadora Nutreco Chile Ltda. y
Salmonífera Dalcahue Ltda., argumentaron que Nova Austral S.A. había
favorecido arbitrariamente a algunos acreedores, excluyéndolos a ellos
de beneficios clave dentro del acuerdo de reorganización. Sin embargo,
la Corte concluyó que las diferencias establecidas en el acuerdo no eran
arbitrarias, sino que se justificaban bajo la normativa vigente, que
permite establecer condiciones más favorables para ciertos acreedores
siempre que exista un acuerdo con el quórum requerido.
Reorganización
Al
solicitar su reorganización el 22 de junio de 2023, Nova Austral indicó
que sus pasivos suman US$559 millones ($449.636 millones). Los tres
mayores acreedores son Nordic Trustee (US$415 millones); DNB Bank (US$69
millones) y Skretting (US$23 millones).
También
sostuvo entonces que el desempeño de la empresa se ha visto afectado
por una serie de factores que le han impedido el normal desarrollo de su
giro. Entre ellos, las duras sanciones que recibió por parte de la
Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), explicó en su solicitud de
reorganización.
En
esa línea, agregó que “las duras sanciones aplicadas por la autoridad
no han tomado en consideración las acciones proactivas de Nova Austral
para asegurar una operación respetuosa con el entorno, la regulación y
el medioambiente. Desde hace cuatro años que Nova Austral cuenta con una
administración totalmente renovada, que se ha preocupado de corregir
procesos y reforzar controles internos para elevar al máximo sus
estándares éticos y de cumplimiento, con acciones que incluyen la
creación de una gerencia de compliance normativo como también la
implementación de un canal de denuncias gestionado por una entidad
independiente”.