Un gran
reconocimiento realizó la Delegación Presidencial Provincial de Última
Esperanza justo el día en que la provincia cumplió 128 años. Se bautizó el
salón de sesiones del edificio de la Delegación Provincial con el nombre de
Manuel Suárez Arce, quien falleció en mayo pasado, a los 98 años.
El
reconocimiento fue encabezado por la delegada presidencial provincial, Ericka
Farías, quien estuvo acompañada por Eugenio Suárez Torteroglio, hijo de Manuel
Suárez Arce y su nieta Valentina Suárez, en representación de su padre, Manuel
Suárez Mattioni.
En la
ocasión se destacaron los logros de Manuel Suárez Arce, quien durante toda su
vida promocionó el turismo y el proyecto de apertura del paso Kirke en Última
Esperanza como parte del plan especial de desarrollo de zonas extremas de
Magallanes.
Fue un
hombre político, emprendedor y trabajó en diversos medios de comunicación a
nivel regional.
Suárez
también fue gobernador de Última Esperanza durante el Gobierno del ex
Presidente Patricio Aylwin.
También
presidió la Cámara de Comercio de Puerto Natales, Cámara de Turismo de Última
Esperanza y la Corporación para el desarrollo de Última Esperanza.
Manuel
Suárez Arce fue distinguido como ciudadano ilustre de la Región de Magallanes y
Antártica Chilena el año 2000.
Por sus
méritos, la Delegación Provincial quiso rendirle honor a su nombre y a su
legado, y para ello se denominó la sala de reuniones de la Delegación
Presidencial Provincial de Última Esperanza por sala de reuniones Gobernador
Manuel Suárez Arce, por Resolución Exenta N° 759 del 16 de noviembre de 2021.
“Quisimos
homenajear a uno de los gobernadores más importantes que ha tenido nuestra
historia, nuestra historia como provincia, y decidimos hacer un pequeño acto en
honor a él”, manifestó Ericka Farías.