El hospital local sólo cuenta con médicos
generales y un cirujano, por lo que los casos complicados no pueden recibir
atención en la zona.
Las bondades de viajar a otro país, suelen
asociarse a turismo, vacaciones o trabajo. Para los ciudadanos de las islas
Falkland/Malvinas, junto a estos motivos también hay otro que mueve a gran
cantidad de personas, quienes deben tomar un avión para satisfacer una
necesidad primaria: la salud.
El hecho de tener una población que no supera
las 3 mil personas trae consigo una consecuencia que los turistas no notan a
simple vista. El servicio de salud local se basa exclusivamente en un hospital,
que a pesar de contar con buenas instalaciones, no puede ofrecer a sus
pacientes todo tipo de tratamientos.
En el lugar trabajan sólo cinco médicos
generales, un cirujano, un anestesista y los servicios de apoyo, los cuales
pueden entregar el servicio básico que se requiere cuando el paciente no tiene
una enfermedad complicada. “Podemos lidiar con la mayoría de los problemas,
pero si el diagnóstico es complicado, usamos frecuentemente el hospital en
Punta Arenas o la Clínica Alemana en Santiago, mientras que los tratamientos
complicados que no podemos hacer acá, los llevamos al Reino Unido”, comentó
Mike Summers, miembro de la Asamblea Legislativa de las islas, que se
especializa en el área de Salud y Protección Social (Health and Public
Protection).
Las enfermedades que reciben tratamiento en
el hospital de las islas son mayormente fracturas de huesos, apendicitis y
otras cirugías de rutina en las que no se necesita más de un cirujano. Es por
eso que se vuelve bastante común que muchos isleños deban viajar por problemas
de salud. “Constantemente tenemos una o dos personas en Santiago y 10 o 15 en
Reino Unido. Para tratamientos es más común llevarlos a Reino Unido y para
diagnósticos a Chile. La razón es que el tratamiento en Chile es muy caro, al
igual que para diagnóstico, pero en este caso es menos tiempo. Por eso, si un
paciente necesita un tratamiento extenso es más barato para nosotros mandarlo
hasta Reino Unido”, aseguró Summers.
En casos muy urgentes que necesiten atención
inmediata, se realizó un convenio con el servicio paramédico de Aerocadal de
Santiago, para realizar traslados rápidos. “Tenemos relaciones estrechas con la
Clínica Alemana. Allí hay una sección para pacientes internacionales, y en ella
hay un profesional que lidia especialmente con los problemas de las Falkland.
En Punta Arenas, en Clínica Magallanes,
el cónsul honorario de Inglaterra, atiende muchos de los asuntos
administrativos para trasladar a los pacientes hasta allá”, indicó la autoridad.
Nota de Yael Mandler/enviadas especial