La
distribución de la Luz de la Paz a todos los países participantes se
realiza desde Viena, Austria. Allí, unas semanas antes de Navidad se
reparte la luz a todas las delegaciones asistentes para que la hagan
llegar a sus respectivos países con un mensaje de paz, amor y esperanza.
En
ese contento, los scouts y las guías son los encargados de la
distribución en parroquias, hogares particulares, hospitales,
residencias de ancianos, prisiones y otras asociaciones de sus
respectivos pueblos y ciudades.
Este
año, en dependencias del Santuario Jesús Nazareno, 6 grupos del
distrito Punta Arenas, Zona Magallanes, recibieron de manos de
delegaciones argentinas la Luz de la Paz de Belén, ellos serán los
encargados de llevar la luz a cada una de sus comunidades y recintos que
escogieron para ello.
Teresita
Montes, jefa de la Zona Magallanes, destacó que “esta celebración la
hemos realizado durante años en la zona con nuestros hermanos
argentinos, y a pesar de que el año pasado estábamos en pandemia lo
realizamos virtualmente. Hoy fue una mezcla de ambas, donde nos reunimos
algunos representantes de los grupos de Magallanes y en Argentina igual
hubo quienes se reunieron para recibir la luz”.
Agregó
que “hoy en día cobra mayor sentido para todos este símbolo, ya que en
tiempos de oscuridad que vivimos por la pandemia la Luz de la Paz de
Belén busca entregar esperanza, y al distribuirla entre nuestras
comunidades esperamos que llegue a todos aquellos que no la han pasado
bien en este último tiempo”.
El
Movimiento Scout Católico participa en este proyecto desde el año 1999,
con la intención de llevar la Luz de la Paz y en un mensaje de la
Navidad a tantas personas como sea posible.