La
merluza austral es apreciada por su sabor y valor nutritivo, con mínimo
aporte de grasas. Y no solo atrae a los chilenos. Los cálculos señalan
que alrededor de 11 mil toneladas de productos derivados de este
pescado, se envían a mercados como España, Polonia, Portugal, Brasil y
Estados Unidos.
Anoche,
se inició la veda de la merluza austral, uno de los recursos pesqueros
más apetecidos de la macrozona sur y que, de acuerdo con el informe de
la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, actualmente se encuentra en
estado de sobreexplotación. Por este motivo y para proteger la especie,
cada año se decreta una veda biológica entre el 1 y el 31 de agosto. La
medida prohíbe la extracción de este recurso en toda el área que va
desde la región de Los Lagos hasta Magallanes, así como también prohíbe la comercialización,
procesamiento, almacenamiento, transporte del recurso fresco en todo el
territorio nacional de recurso extraído durante la veda.
Esto
apunta a proteger la especie durante el período álgido de reproducción,
así como también resguardar la actividad pesquera de la que dependen
más de 3 mil 500 pescadores quienes están autorizados para extraer
merluza austral o del sur, de acuerdo con el Registro Pesquero
Artesanal.
“El objetivo final de esta veda es asegurar el fenómeno reproductivo de tal forma que podamos contar con poblaciones de esta merluza a futuro y tengamos una pesquería sustentable”, señaló el director de Sernapesca, Claudio Báez.
En
Chile, queda aproximadamente un tercio del producto desembarcado, que
en una primera transacción se vende desde 1.200 a 1.800 pesos por kilo, y
en ferias puede costar más de 3 mil pesos.
Hay
un detalle que excepciona la medida: “Aunque la veda comienza el
domingo (hoy), el organismo concede unos días para que los pescadores y
comerciantes puedan vender y transportar las merluzas australes
legalmente desembarcadas justo antes del inicio de la veda, por lo que
será posible encontrarla aún en estado fresco los primeros días de
agosto”, especificó Claudio Báez.