Los representantes de la industria turística regional, agrupados en
Fedetur Magallanes, explicaron que “para nadie es un secreto que los esfuerzos
destinados a posicionar nuestra región como un destino turístico que privilegia
la experiencia no es tarea fácil y que el sector privado y los gremios
turísticos, gracias a un trabajo articulado y coordinado, han obtenido como
fruto una sustancial mejora de los servicios turísticos que nuestra industria
ofrece”.
Fedetur sostiene que la experiencia de un turista depende en gran
medida de los servicios públicos, “los que en situación de movilizaciones y
paro de actividades no proporcionan una alternativa de servicio para los
turistas”.
Luego se preguntan: “¿Cómo le explicamos a un visitante que planificó
su viaje hasta con años de antelación, que su programa o itinerario se verá
retrasado porque la frontera opera con restricciones o simplemente no opera
porque existe un paro de funcionarios de servicios públicos en manifestación
ante el Gobierno y que éste aún no da conformidad a los petitorios? ¿Qué imagen
se llevarán los turistas? ¿Dónde queda la imagen un país serio que cumple con
lo ofertado en promociones hechas conjuntamente entre la empresa privada y el
Gobierno? ¿Dónde está el discurso de un país o destino seguro y amigable?”.
Por ahora esas preguntas están sin respuesta, por lo que Fedetur
Magallanes manifestó que “exigimos al Gobierno que los servicios públicos que
interactúan con la industria del turismo operen en forma normal, expedita y
acorde con la eficiencia y profesionalismo que los dirigentes del sector
ostentan tener. No podemos quedar sin una alternativa de atención para los
viajeros que entre una variada oferta de destinos en el mundo eligieron nuestra
región para disfrutar de sus vacaciones, no para sufrirlas”.