La vida de estas personas les cambió de forma radical. Hasta ayer, no podían ponerse de pie. Gracias al programa de prótesis de la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur a partir de ahora estas personas volverán a caminar.
Vivir la amputación de una extremidad es uno de los episodios más fuertes que una persona puede vivir. Eso le ocurrió a Andrés Aparicio, Juan Santana, Francisco Ríos, Juan Almonacid, Miguel Cárdenas y Pedro Muñoz. La vida los puso a prueba, pero ellos no decayeron y decidieron salir adelante. Este episodio traumático en sus vidas no fue un impedimento para seguir dándolo todo.
Para ayudar estas personas y con el objetivo de realizar el proceso de rehabilitación protésica-ortésica el gobierno regional destinó 12 millones de pesos a la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur. Este fondo se destinó a la creación de 6 prótesis de extremidad inferior a estas personas, quienes no tenían los recursos necesarios para poder obtener sus prótesis.
En noviembre de 2015, Pedro Muñóz quien se desempeñaba como albañil, se le taparon las venas de la pierna y de una forma u otra le tuvieron que amputar la pierna. Ahora con esta prótesis a Pedro le cambiará la vida, ya que como el mismo señaló “podrá desempeñarse nuevamente como albañil pero esta vez en su casa. Así mismo este magallánico también comentó que “me siento muy contento de poder recibir esta prótesis, ahora voy a poder seguir ayudando en mi casa pero esta vez de pie”. Con respecto a la colocación de la prótesis Pedro explicó que “me siento muy bien con esta prótesis que me dieron, me siento firme y lleno de vida”.
El intendente de la región Jorge Flies estuvo presente en la actividad, comentó que “estos proyecto son únicos en Chile, tenemos un taller de prótesis con profesionales capacitados, que trabajan en su rehabilitación y creación de prótesis 100% magallánicas, y estos usuarios son los primeros de muchos con los que vamos a trabajar”.
La amputación de una pierna para Miguel Cárdenas no ha sido un impedimento para seguir llevando su vida con total normalidad. Miguel, quien trabaja vendiendo frutas, acotó que “me siento súper contento de poder volver a caminar y hacer mis quehaceres, eso es lo que tenemos que hacer seguir viviendo y salir adelante”.
Miguel, un hombre maduro que ha pasado por situaciones difíciles en su vida, quiso enviar un mensaje a todos esos jóvenes quienes poseen alguna discapacidad “la vida no se acaba, hay que seguir adelante, quizá nos amputaron una pierna pero poseemos otras habilidades, tenemos que seguir adelante y superar todos las pruebas que nos da la vida”.
Trabajadores
Karina Gonzales Cárdenas, kinesióloga del centro de rehabilitación quien trabaja con estas 6 personas, es el granito de arena que necesitan estos pacientes quienes después de recibir sus prótesis tienen que seguir viviendo su vida con total normalidad. Karina es las persona con la que ellos estas prácticamente todo el día, ella hace trabajos físicos con los pacientes para que ellos se amolden a su nueva prótesis. Para ella, el hecho de que estas personas reconozcan su buen trabajo la motiva a seguir desempeñándose como buena profesional “es una alegría super grande poder sentir la motivación de las personas al saber que ya pueden ponerse de pie y empezar a dar pasitos”.
Jeison Moya, un costarricense quien llego hace aproximadamente un año a la ciudad de Punta Arenas, es quien realiza las prótesis para los pacientes “saber que en mis manos está la posibilidad de que una persona vuelva a caminar es totalmente gratificante, cuando los veo con sus prótesis me siento orgulloso de mi trabajo, aportar un grano de arena en las vidas de estas personas es un verdadero significado”.
Jeison Moya, protesista del Centro de Rehabilitacion: “Saber que en mis manos está la posibilidad de que una persona vuelva a caminar es totalmente gratificante”.
Miguel Cárdenas, paciente: “La vida no se acaba, hay que seguir adelante, quizá nos amputaron una pierna, pero poseemos otras habilidades”.