El 1 de julio era la fecha que el Hogar de Lactante Ignazio Sibillo de Punta Arenas había anunciado para el cierre de sus puertas. Fuertes problemas de financiamiento eran la causa de la decisión, sobre todo después de que el Servicio Nacional de Menores (Sename) les comunicara que el convenio que mantenían no sería renovado.
Mes a mes, la entidad que entrega atención a menores entre 0 y 6 años, debía recurrir a aportes de privados para poder solventar sus gastos, además de la subvención que le otorgaba el Sename, por lo que era impensado continuar sin ese aporte. Sobre todo pensando en que se debía mantener un hogar con 24 cupos para niños y que el promedio de menores atendido no superaba los 12.
El 16 de mayo, el intendente se reunió con el presidente del directorio del hogar, Mauricio Sandoval, para ponerse al tanto de la situación que atravesaba la institución. En la oportunidad se comprometió a entregar una solución en un plazo de 15 días. Sin embargo, con la visita de la directora nacional del Sename, Marcela Labraña, se entregó una respuesta.
“Le hemos dado prórroga, continuidad al programa, que se traduce en 124 millones anuales. Además se va a complementar con una licitación para programas complementarios a la atención de los niños, para que puedan recibir ojalá toda la atención en esta residencia, lo que le va a permitir tener una atención integral”, indicó Labraña. La prórroga del convenio además reduce la cantidad de plazas o cupos de 24 a 15 para que de esa forma los gastos del hogar puedan verse reducidos y adecuados para el número real de menores atendidos, como había solicitado Mauricio Sandoval.
“Todo lo que signifique la continuidad de nuestro hogar nos pone contentos. La reducción es efectivamente un gran avance y la creación de nuevas líneas de trabajo también nos da esa posibilidad de poder dar un mejor estándar de atención”, indicó.
Por su parte, el intendente Jorge Flies indicó que “estamos muy contentos. Creo que hemos tenido una respuesta muy rápida de la institucionalidad y aquí ha habido un reconocimiento de una realidad que dice que el número de niños que justicia está derivando directamente a instituciones es menor y eso es una buena noticia en sí misma”.
La ocasión además fue aprovechada para anunciar la creación de un plan regional de infancia que involucre un enfoque en la prevención de la vulneración de derechos de los niños.
“El trabajo territorial se perdió, lamentar que la expertise se pierda, no pudimos hacer entender a la autoridad”, sostuvo Aguayo.