Hace pocos días, el Servicio Nacional para la Prevención y
Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) informó sobre su primer
catastro de patentes de alcohol a nivel nacional, un trabajo de dos años que ha
cubierto por el momento a 252 comunas, donde se han registrado 46.096 patentes.
No obstante, los números dan cuenta de un exceso -a nivel
nacional- de locales normados por las cuatro categorías proporcionadas por ley
(es decir, una patente por cada 600 habitantes). En este grupo se encuentran las
botillerías, cantinas, bares, pubs, taberna, expendio de cerveza o sidra junto
a otros locales como cafeterías y minimercados. Un 68% de las comunas
analizadas están fuera de esta restricción.
El artículo N° 7 de la Ley 19.925 explica que “en cada comuna,
las patentes indicadas en las letras A, E, F y H del artículo 3º no podrán
exceder, en ningún caso, la proporción de un establecimiento por cada 600
habitantes”.
En Magallanes, la realidad de las patentes de alcohol es
diferente, pero no deja de ser preocupante. Según lo informado por Lorena
Guala, directora regional del Senda, los locales restringidos por la proporción
1/600 en la zona austral están dentro del rango. No obstante, “es en las otras
categorías, donde existe, sobre todo en la comuna de Punta Arenas, un alto
índice de patentes superiores por decirlo así. Por ejemplo, están las patentes
de turismo, de restaurantes, las que también están abiertas. Cuando yo le
pregunto a Carabineros, ellos dicen que estamos dentro de los estándares porque
obviamente, si tú te limitas a la ley que habla de estas cuatro categorías,
probablemente estemos cercanos a la norma o más cercanos a superarlas, pero si
en el fondo hablamos de todas las otras patentes, hay un superávit de patentes
de alcohol en la región”.
La autoridad recalca que este es un problema no solo de
Magallanes, sino a nivel país y que se reflejó por primera vez tras el catastro
realizado por la institución, en donde Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir
(ciudades analizadas) tienen 538, 244 y 72 patentes de alcohol,
respectivamente.
“A mí como directora y también como cualquier ciudadano, y
yo creo que a todos nos interesa que sean menos las patentes de alcoholes, sean
cuales sean en el fondo las categorías que éstas tengan, porque en la medida que
tengamos más, hay más disposición y por lo tanto está mayormente accesible, hay
más consumo, y la ley 19.925 que tiene relación con las sanciones a veces no se
respeta tanto”, lamenta Guala, asegurando que estas restricciones como la venta
a menores de 18 años o el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública son
situaciones que requieren de una fiscalización más exhaustiva.
En cuanto a los trabajos que realiza la institución pública
junto a las municipalidades correspondientes, la autoridad regional aseguró que
“hemos tenido que estar presentes en todas las comunas de la región
participando de la prevención y hemos visto una gran disposición por parte de
los alcaldes de querer hacer ordenanzas, de querer limitar esto, porque aparece
siempre cuando ellos tienen que elaborar cuáles son las reales necesidades que
se ven en términos de seguridad pública, en donde generalmente está el consumo
de alcohol”.
La directora hizo hincapié en el apoyo de la familia para
seguir evitando la normalización del consumo de alcohol. La edad de inicio a
este tipo de consumo parte de los 13 años a nivel nacional, una etapa
profundamente complicada debido al proceso de desarrollo que pasa el
adolescente a esa edad.
“Además de la edad, también nosotros somos uno de los líderes
regionales en lo que respecta a accidentes vehiculares protagonizados por
ingesta de alcohol, por eso agradecemos la disposición de los alcaldes y el
desarrollo de estas mesas de seguridad pública, lo que nos ha permitido como
servicio instalar el tema, conversarlo y que los alcaldes tengan la capacidad
de tomar decisiones”, destacó Guala.