Se
trata del Informe Mundial de Situación sobre el Alcohol y Salud 2018 de
la OMS, que arrojó que los chilenos consumen 9,3 litros de alcohol puro
per cápita anualmente. Cifra que se encuentra sobre el promedio del
resto de los países de Latinoamérica.
Además,
los estudios en población general y escolar, del Servicio Nacional para
la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda)
han evidenciado que el consumo de alcohol está normalizado en el país y
que los episodios de embriaguez entre quienes declaran haber bebido
durante el último mes, adultos y jóvenes, está por sobre el 50%.
Los
costos económicos y sociales atribuibles al uso de alcohol en Chile
para el año 2017 son de 1,5 billones de pesos. De estos, el 30,1% son
costos directos de salud, 52,2% por disminución de productividad, 15,5%
relacionados a crímenes, 1,9% derivados de la aplicación de ley y de
programas de gobierno y 0,3% por ausentismo laboral.
El
director nacional del Senda, Carlos Charme, destacó la importancia de
contar con este análisis actualizado de las externalidades que genera
para el país el consumo abusivo de alcohol. “Esta es una mirada
integral, una radiografía de lo que está ocurriendo en Chile con el
consumo abusivo de alcohol y los costos asociados, no solo desde el
punto de vista económico, sino el impacto social que tiene”.
Al
respecto, la directora regional del Senda, Lorena Guala, manifestó que
“estamos frente a uno de los principales problemas de salud pública,
por lo tanto, es imprescindible sensibilizar sobre las pérdidas
personales, los daños sociales y los problemas de salud que produce el
consumo abusivo de alcohol”.