“Ser diputada en Venezuela es un acto suicida”

“La
mujer venezolana con tres hijos tiene que decidir quién come primero,
el más chiquito desayuna, el del medio almuerza y el más grande cena”.
Así inició su presentación la diputada venezolana Marialbert Barrios,
del partido de oposición Primero Justicia, en el taller “Estrategias de
comunicación para mujeres líderes”, realizado el sábado.

Con esa
claridad y crudeza, la joven y carismática parlamentaria emocionó a las
mujeres magallánicas que escuchaban atentas su relato y entendían de esa
forma la realidad que se vive en ese otrora alegre país. “Ser diputada
en Venezuela es un acto suicida”, fue la segunda frase de la autoridad
que paradójicamente proviene de una familia que fue chavista.

Hoy ella
es de oposición, porque como otros millones de venezolanos se desencantó
de las “imposiciones y abusos a las que el Gobierno ha sometido al
pueblo”. Su norte hoy es levantar a las mujeres de su país, porque cree
que son la fuerza que toda sociedad necesita para salir adelante con
respeto.

-¿Cómo llegó a Chile a participar en el taller “Estrategias de comunicación para mujeres líderes”?

“Esto
nace de un encuentro que se hizo en Colonia del Sacramento, en Uruguay,
donde la senadora Carolina Goic, mi persona y otras mujeres incidentes
en América Latina, decidimos emprender este camino de empoderamiento
para resaltar la figura de la mujer en la sociedad.

Yo estoy convencida
de que la mujer latina es un modelo de resiliencia para el mundo, porque
se fortalece en la adversidad. Nuestra tarea es encontrar y formar
lideresas, miembros de sindicatos, militantes de partidos, educadoras,
mujeres que de alguna forma u otra, inciden en la sociedad y suman al
futuro, haciendo de nuestros pueblos, ciudadanías responsables,
independientes, autónomas y capaces de salir adelante, sin que tengan
que caer en situaciones como las de Venezuela, donde hoy la lucha es
para que nunca más se repita un modelo tan opresor y lleno de políticas
de dominación y chantaje hacia la población”.

-¿Cuéntenos cómo es el panorama que se vive en su país?

“El
caso venezolano no es secreto para nadie en este mundo. Hoy son
millones los compatriotas que han tenido que salir huyendo de un sistema
que es antidemocrático, que no respeta la voz de la gente, que no
entiende, que no es sensible ante la
demanda
de un pueblo que se las ha visto muy duras por la necesidad de
alimento, medicina, por falta de servicios, etcétera.

Hoy, una mujer que
sea cabeza de hogar, tiene que gastar la única suela del par de zapatos
que tiene porque no hay transporte, porque el agua no llega desde hace
un año, ¿cómo sacan a esos muchachos adelante? Esa es la realidad de las
mujeres de mi país”.

-¿En qué minuto el Gobierno de Venezuela comenzó a construir un país que no es de su agrado?

“Para
mí, la constitución es el pacto social de un pueblo y en ese diciembre
de 2007, cuando se pretende reformar una constitución que había nacido
en el ‘99, definitivamente se vino todo abajo. Cómo tu puedes alterar
tus principios, qué tanta modificación pueden tener valores elementales
como el respeto, la solidaridad, la soberanía, la autonomía, el respeto a
los derechos humanos, a los civiles, a la participación política, al
voto, a la libertad de expresión ¿Por qué alterarlo? En ese momento
empezó una desconfianza que no solamente nacía en mí, que venía de vivir
el modelo familiar socialista de los que seguían al líder, a ser parte
de los millones de venezolanos que empezaron a desencantarse de ese
proyecto”.

-¿Cómo se puede ser de la oposición en un lugar que es tan inseguro?

“Como decimos en Venezuela, ‘lo que es pa’l pavo es pa’
la pava’, todos los venezolanos hoy son perseguidos de un gobierno que
si piensas distinto no te da el programa social. Hoy todos los
venezolanos son víctimas de la inseguridad, todos ven cómo merma su
poder adquisitivo, lo que consumías antes, no puede ser lo de ahora,
porque la tarea hoy es sobrevivir y el gran miedo de la gente es no
saber qué comer mañana y no saber qué hacer en un mañana que cada día se
va encareciendo más.

Entonces, frente a eso, lo único que no está
permitido es quedarse de brazos cruzados y la lucha tiene que
mantenerse, tiene que ser con organización, con principios claros y por
el bienestar de todos”.

-Entonces, ¿el pueblo venezolano ha perdido el miedo?

“Todo
lo contrario, hay un miedo permanente en todos los venezolanos y es el
miedo a no saber qué comer mañana, es el miedo a no saber si mañana te
deja de alcanzar o si mañana llega al fondo el baúl de los ahorros o el
cochinito que tenías en la casa se vacía.

Ese mismo miedo termina siendo
una fuerza incontenible, que se transforma en organización y en cada
unidad de lucha, en cada unidad de ciudadanos, maestros, médicos, de
cada gremio que tiene que buscar un norte. Un solo punto los tiene que
unir: la libertad y el rescate de Venezuela”.


@ElizabethMurga

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