Tras
la exitosa convocatoria del programa Impulso Joven, más de 200 jóvenes
de la Región de Magallanes postularon por estos fondos concursables que
apoya la creación de nuevos emprendimientos.
El
programa Impulso Joven cuenta con dos líneas de financiamiento: la
tradicional, que entrega un aporte económico de 2 millones de pesos, y
la de Emprendimiento con Impacto Positivo, de 5 millones de pesos.
Ante
las postulaciones, la directora del Servicio de Cooperación Técnica,
Sercotec, María Soledad Solo de Zaldívar, expresó que “postularon 227
personas, y tras el primer filtro quedaron 133 jóvenes que entregaron su
modelo canvas y video pitch. Finalmente se adjudicaron con estos fondos
40 beneficiarios, y de ellos cinco cuentan con emprendimientos de
impacto positivo”.
Respecto a los proyectos de impacto positivo, la directora de Sercotec manifestó que “destacan dos proyectos sustentables con el medio
ambiente a través de todo lo textil. Se trata de emprendimientos que se
comprometen al reciclaje y a la revalorización de nuestras prendas
evitando que lleguen finalmente al vertedero”.
Actualmente
el programa está en ejecución y los beneficiarios –ya formalizados-
están recibiendo lo que compraron según su plan de negocios para
concretar su proyecto.
Una
de las beneficiarias es Macarena Escobar, quien comentó que “primero vi
las bases del programa para saber si podía concursar. Me di cuenta que
tenía una idea que era el ayudar a la comunidad magallánica para que
ningún textil llegue al vertedero, y así no producir más basura. En ese
entonces ya estaba haciendo accesorios a partir de prendas en desuso que
me lo daban unos amigos de una tienda de ropa americana, pero realmente
me faltaba maquinaria para poder producir más en masa”, puntualizó.
Bajo el nombre Pabla Store, Macarena posiciona
su negocio con prendas de vestir en desuso, “y las convertimos en otros
accesorios como, por ejemplo, un estuche. Ahora estoy haciendo un buzo
normal con la vestimenta de un buzo de bomberos”, dijo.
Finalmente, otra de las beneficiarias es Tanya Quezada, de Puerto Natales, bajo el nombre
Miacosturitas, señaló que “mi emprendimiento es un taller de diseño con
el fin de mostrar y potenciar todo lo que es el oficio de productos
hechos a mano tras las costuras. Además, la idea es reparar distintas
prendas textiles. Adscribo al fast fashion que está muy en boga”,
puntualizó.