El inicio de la operación de la polémica empresa en la capital
regional se produce pocos días después
de que la jefa del Programa de Fiscalización del Ministerio de Transportes,
Paula Flores, advirtiera que “dado el aumento que ha habido en las sanciones,
esperamos que la actividad ilegal no siga proliferando, porque a partir del año
2015 tenemos un aumento significativo en las multas a los ‘informales’ y ojalá
que las personas que sean sorprendidas no sigan prestando estos servicios”.
La encargada del programa de fiscalización apeló al sentido común de
quienes ingresan a Uber como ‘socios-conductores’ y les recordó que el monto
que deberán pagar si son sorprendidos es altísimo, “aquí no estamos hablando de
multas de $ 20 mil, sino de multas que parten en las 3 UTM ($ 139 mil) y llegan
a las 15 UTM ($ 695 mil), pero si el vehículo es reincidente va a llegar a las
20 UTM ($ 927 mil)”. Por cierto, también serán retirados de circulación y
deberán pagar la grúa y lo que determine el juez para poder retirar el
automóvil del aparcadero municipal.
El seremi de Transportes, Gabriel Muñoz, fue enfático en recalcar que
“en el caso de plataformas, ni los conductores ni los vehículos cumplen con los
requerimientos establecidos para operar como transporte público de pasajeros, a
diferencia de los taxis regulares, que deben estar inscritos, tener dos
revisiones técnicas al año y contar con licencia de conductor profesional,
entre otras exigencias”.
Agregó que “éste (Uber) es un sistema de transporte pirata, con
conductores que no tienen licencia profesional ni los seguros
correspondientes”.
No obstante, el seremi Muñoz explicó que “impulsamos el uso de
tecnologías y otras iniciativas que mejoren la calidad del transporte público
para los usuarios, siempre que cumplan con las normas vigentes”.
En esa línea, concluyó que “así como existe una normativa que tenemos
que respetar, debemos trabajar juntos en iniciativas destinadas a mejorar la
calidad del servicio que se entrega a los pasajeros”.