“Servir al Evangelio no tiene que ser causa de enriquecimiento, sino de sostenimiento”

La
polémica que se desató en el mundo cristiano evangélico luego que un
obispo de esa denominación, Eduardo Durán, declarara que recibía un
diezmo de $30 millones, salpicó a todas las iglesias que profesan esa
creencia, que han debido responder si es legítimo y usual que esos
recursos se destinen a enriquecer a una persona, en cuyo patrimonio
-según se calculaba en 2017- se cuentan ocho automóviles y doce
propiedades, que tienen un avalúo fiscal superior a los $1.150 millones,
lo que se podría duplicar si se considera su valor comercial.

“La envidia que provoca ser pastor de esta iglesia es muy grande”, dijo Durán, al ser consultado por radio Cooperativa.

“Es legal”

El
pastor de la Iglesia Gracia y Paz de Punta Arenas, Jaime Bravo, quien
fuera hasta hace poco vicepresidente de la Confraternidad de Pastores
Evangélicos, al ser consultado por Diario El Pingüino sobre este bullado
caso, sostuvo que “cada corporación evangélica maneja de manera
distinta y autónoma sus ingresos (diezmos, ofrendas, donaciones). Ahora,
me parece que en la Iglesia Pentecostal una gran parte se destina
directamente a los pastores”.

Asimismo, explicó que “el obispo Durán está al frente de una congregación grande, lo que significa que el monto que recibe en diezmos es bastante alto, alrededor de 30 millones de pesos”.

Respecto
de eso, agregó que “él (Durán) dijo en algún momento que parte de lo
que recibe por diezmos lo reparte entre sus hijos”, uno de los cuales es
diputado. “Ahora, desde el momento que recibe ese dinero, lo que haga
con él es absolutamente personal”, precisó.

Para Bravo, “la polémica puede darse en si es legítimo o no que un obispo de una corporación reciba ese monto en diezmos”.

-Pastor, ¿eso es ético?

“A
través de la historia en muchas corporaciones se ha dado que pastores y
obispos se sostienen con los diezmos, lo cual normalmente permite la
subsistencia, porque no son montos tan altos y las comunidades tampoco
son tan grandes. Por lo tanto, no daban para que una persona se hiciera
rica. En nuestro siglo se comenzó a dar que surgieran comunidades muy
grandes y al no modificar la forma como se sostenía a los ministros, se
continuó haciéndolo a través de los diezmos”.

-¿Pero es legítimo o no?

“Se produce un desbalance, y uno dice que no es correcto, no es legítimo que en
una corporación, aunque tenga recursos, un ministro del evangelio
reciba un monto tan alto, pero es la práctica de una parte de las
iglesias evangélicas”.

-Si es la práctica de algunas iglesias, ¿cómo lo hacen las otras?

“La
nuestra, por ejemplo, recibe las ofrendas, diezmos y donaciones en la
tesorería, que paga un sueldo a las personas que trabajan para la
iglesia, incluidos los pastores. Ahora, no hay un criterio común en
todas las iglesias de cómo manejar el tema financiero de los recursos”.

-Pastor,
¿es usual que un obispo evangélico tenga ocho autos y doce propiedades,
con un avalúo fiscal superior a los $ 1.150 millones?

“Se
pueda dar en Chile y en otros países también, que obispos y pastores de
congregaciones muy grandes incluso tengan aviones privados y cosas así,
pero la gran mayoría del mundo cristiano evangélico no está de acuerdo
con eso. Servir al Evangelio no tiene que ser causa de enriquecimiento,
sino de sostenimiento”.

-Entonces, es lícito.

“Es
legal. No hay ninguna ilegalidad, incluso si el obispo Durán tiene un
hijo que es diputado, que recibe una dieta parlamentaria, eso no impide
que reparta entre sus hijos por igual una cierta cantidad. Ahora, los
montos involucrados y el propósito con que se sostiene a pastores y
obispos, puede hacerlo a uno cuestionarse si es ético cuando está más
allá de lo que debiera ser”.


@JoséBenítez

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