Así lo informó ayer el
Serviu, organismo que indicó que se trata de un sistema de geoceldas que
permite proteger el terreno, mediante la creación de un nuevo suelo
artificial, que se utiliza en taludes de gran envergadura, generando una
buena compactación, drenaje y establecimiento de vegetación, con la
instalación de césped con sistema de hidrosiembra, lo que permitirá
soportar el contacto directo y permanente con el agua.
La
razón para llevar a cabo esta labor es evitar que se vuelvan a producir
daños como el desmoronamiento del relleno ocurrido en 2018 y a su vez
preparar el terreno para las condiciones de mayores precipitaciones que
enfrenta la ciudad, dando énfasis en promover un talud verde,
permitiendo una restauración paisajística.
Estos
trabajos se ejecutan en el marco del contrato de Conservación de la Red
Secundaria de Aguas Lluvias y representan un inversión de 44 millones
de pesos.